Actualidad
La Mesa Arrocera de San Javier ha expresado su profunda inquietud por la situación energética que enfrenta el sector, alertando que el actual esquema de costos eléctricos compromete la continuidad de la producción en la región. El planteo fue elevado recientemente ante autoridades provinciales, a quienes los productores solicitaron una urgente readecuación de los contratos vigentes con la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
El costo de la energía, de insumo clave a factor de riesgo
Desde el sector explicaron que la producción de arroz es una actividad altamente electrointensiva, debido a su dependencia de la energía eléctrica para la extracción de agua y el riego de los cultivos. Históricamente, el costo energético representaba entre el 5 y el 6 % del total de producción. Sin embargo, en las últimas campañas, ese porcentaje se elevó hasta cerca del 20 %.
Según detallaron los productores, este incremento equivale a alrededor de mil kilos de arroz cáscara por hectárea, un nivel de costos que «rompe por completo la ecuación económica del productor». En este contexto, advirtieron que «en estas condiciones, muchos productores no van a poder continuar sembrando». Uno de los principales reclamos apunta al contrato anual vigente con la EPE, que obliga a los arroceros a pagar cargos fijos durante ocho meses del año en los que no existe consumo de energía eléctrica.
Propuesta de readecuación contractual
Ante este escenario, la Mesa Arrocera solicitó el acompañamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo para avanzar en una readecuación contractual que contemple la estacionalidad propia de la actividad. La propuesta consiste en implementar un esquema semestral que, según estimaciones del sector, permitiría reducir los costos de producción en alrededor de un 35 %.
Los productores remarcaron que esta alternativa no implica subsidios ni genera perjuicios para la empresa energética ni para el Estado provincial, sino que busca establecer reglas acordes a la realidad productiva del arroz, una actividad que concentra su consumo eléctrico en apenas cuatro meses al año.
Calidad del servicio y pérdidas económicas
A la problemática tarifaria se suma la calidad del servicio eléctrico. Desde la Mesa Arrocera señalaron que los frecuentes cortes y bajones de tensión provocan paradas automáticas en las bombas de riego, lo que genera pérdidas económicas adicionales y obliga a disponer de personal exclusivo para tareas de control y mantenimiento. En muchos casos, indicaron, son los propios productores quienes deben afrontar la compra urgente de materiales ante la falta de insumos, con el objetivo de evitar que los cultivos queden sin riego.
Diálogo y avances institucionales
En este contexto, los productores valoraron el espacio de diálogo abierto con el Gobierno provincial y destacaron los avances logrados en otros ejes de trabajo, como el ordenamiento legal del programa de mejoramiento genético del arroz. El sector arrocero agradeció especialmente la colaboración del personal del INTA San Javier, cuyo acompañamiento técnico fue clave para la concreción y el desarrollo de la semilla Aldebarán, que hoy cuenta con reconocimiento y proyección internacional. También destacaron el respaldo del INTA a nivel nacional, que aporta apoyo científico y articulación institucional al programa.
Reunión con el ministro puccini
La situación del sector volvió a tomar visibilidad en una reciente reunión con el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini. Desde la Mesa Arrocera señalaron que el encuentro permitió exponer la problemática y obtener receptividad por parte del funcionario. «Es muy importante que nos escuchen y llevar nuestra situación a las más altas esferas. Más allá de no tener una respuesta concreta por el momento, agradecemos el tiempo y el compromiso de estudiar alternativas», expresaron desde la entidad.
Finalmente, los productores remarcaron que el objetivo es encontrar soluciones consensuadas que permitan sostener la producción, el empleo y el desarrollo regional, evitando que el costo de la energía se convierta en un factor de expulsión para uno de los sectores productivos más importantes del norte santafesino.
Fuente: miradorprovincial.com

































