- El gobierno argentino, a través del Senasa, ultima los detalles técnicos con la Aduana de China para abrir el mercado asiático a duraznos, nectarinas y ciruelas producidos en el país. Se espera que el protocolo sanitario se firme en el corto plazo.
Argentina ha logrado avances significativos en las negociaciones con la Administración General de Aduanas de China (GACC) para concretar la apertura del mercado chino para los carozos (principalmente duraznos, nectarinas y ciruelas).
El proceso, coordinado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), entró en su etapa final tras cumplir con los rigurosos requisitos de seguridad fitosanitaria exigidos por el gigante asiático.
El camino hacia este acuerdo se consolidó luego de que las autoridades chinas completaran las auditorías técnicas pertinentes, verificando minuciosamente los sistemas de control de plagas y los protocolos de empaque en las principales zonas productivas. Estas inspecciones fueron clave para garantizar que la producción de regiones como San Pedro, en la provincia de Buenos Aires, y el territorio de Mendoza, cumpla con los estándares internacionales de seguridad alimentaria.
Esta apertura representa una oportunidad histórica para la diversificación de mercados, permitiendo a los productores argentinos acceder a un polo de consumo masivo que demanda fruta fresca de alta calidad, especialmente en la modalidad de contraestación. Al integrar este nuevo destino, el sector no solo busca descomprimir la oferta en el mercado interno, sino también elevar la rentabilidad mediante la exportación de productos con mayor valor agregado.
Actualmente, ambos países trabajan en la redacción final del protocolo sanitario. Se estima que la firma oficial del documento se concrete en el corto plazo, lo que habilitaría el inicio de los embarques para la próxima campaña comercial.
De esta manera, las frutas de carozo se sumarán a la exitosa lista de productos agroindustriales, como la carne vacuna y las cerezas, que ya posicionan a la Argentina como un socio comercial clave para la potencia asiática.

































