Bruselas . El panorama para el sector remolachero-azucarero europeo podría dar un giro estratégico. El comisario de Agricultura de la UE, Christophe Hansen, anunció su propuesta de suspender temporalmente el régimen de perfeccionamiento activo (Inward Processing, IP) para el azúcar, una decisión que busca proteger a la industria interna frente al aumento desmedido de importaciones bajo condiciones preferenciales.
El anuncio ha sido recibido con optimismo por el Comité Europeo de Fabricantes de Azúcar (CEFS), organismo que ha alertado sobre la crítica situación de las fábricas y el empleo rural debido a la saturación del mercado.
¿Qué es el perfeccionamiento activo y por qué genera tensión?
El régimen de perfeccionamiento activo es un mecanismo aduanero que permite importar materias primas (como azúcar en bruto) sin pagar aranceles ni IVA, bajo la condición de que sean procesadas dentro de la UE y reexportadas a terceros países.
Sin embargo, los datos de la Comisión Europea revelan una distorsión preocupante: en la campaña 2024/25, las importaciones bajo este régimen alcanzaron las 587.000 toneladas (un alza del 19% respecto al año anterior), provenientes en un 95% de Brasil. El problema radica en el balance neto; mientras que se importa masivamente bajo esta modalidad, el volumen que finalmente se queda en el mercado comunitario sin haber pagado aranceles ha crecido exponencialmente, llegando a un saldo negativo de 429.000 toneladas en el último ejercicio.
Impacto en la industria y el empleo
La entrada de este azúcar «liberado» de impuestos presiona los precios a la baja y compite de forma desigual con el azúcar producido localmente a partir de remolacha. Según el CEFS, esta situación no solo amenaza la rentabilidad de los agricultores, sino que genera un riesgo real de cierre de plantas procesadoras, lo que afectaría directamente la actividad económica en zonas rurales.


































