El H2V abrió una oportunidad inédita para Magallanes. La región reúne atributos difíciles de encontrar juntos en un mismo territorio: vientos de clase mundial, una ubicación estratégica en torno al Estrecho de Magallanes, uno de los pasos interoceánicos más relevantes del planeta y una cultura territorial única, que permiten aspirar a un nuevo nivel de desarrollo. 

Estas condiciones atrajeron interés internacional y pusieron a Magallanes en una conversación global que antes parecía lejana. En solo cuatro años, ese impulso no solo consolidó a la región como un territorio con alto potencial energético, sino que también la volvió a conectar con circuitos de desarrollo productivo mundial, vinculando a empresas, servicios públicos y academia con hubs internacionales, que hoy lideran aprendizajes y soluciones, como Alemania, Dinamarca, Francia, Países Bajos y Finlandia, entre otros.

“Hoy el contexto mundial muestra señales de ajuste. El mercado del hidrógeno verde y sus derivados, en particular el amoníaco, atraviesa un reordenamiento natural de expectativas debido al aplazamiento de parte de la demanda proyectada en distintos mercados y a la dinámica geopolítica internacional. Esto no es un fenómeno exclusivo de Magallanes, es una condición transversal que obliga a reconfigurar calendarios de inversión a nivel global”, asegura María José Navajas, directora regional de Corfo Magallanes.

En los últimos meses, varios proyectos de Hidrógeno Verde han pausado sus cronogramas de desarrollo en la región, desplazando hacia adelante el inicio de la primera etapa industrial. Este ajuste no cambia la dirección estratégica  que hemos implementado en el territorio, pero sí exige mayor precisión en la hoja de ruta regional, una guía que nos permita seguir avanzando en las brechas más específicas de infraestructura habilitante, ordenamiento territorial, fortalecimiento y preparación de proveedores locales, atracción de inversiones, trabajo colaborativo, transferencia tecnológica y la coordinación más fina de la gobernanza.

“Desde el inicio, el Programa Transforma Regional Hidrógeno Verde Magallanes de Corfo y co-ejecutado por el Gobierno Regional de Magallanes, entendió que el desafío no era solo atraer proyectos, sino preparar a la región para cualquier escenario futuro. Por eso, el trabajo se centró en fortalecer capacidades territoriales, personales y empresariales, que permanecen más allá de los tiempos de la industria”, asegura María José Navajas.  

Un esfuerzo regional colectivo con resultados 

En estos años, el Programa Transforma junto al trabajo sectorial de las Seremías de Obras Públicas, Vivienda, Energía, Economía, Trabajo y Educación, y de servicios técnicos como SERVIU y el Servicio de Evaluación Ambiental, además del esfuerzo sostenido de ENAP y EPA Austral, ha contribuido a ordenar y planificar el desarrollo productivo con una mirada integrada del territorio. 

Este proceso ha permitido articular a servicios públicos, empresas, academia y comunidad en una gobernanza ampliada que hoy opera con mayor coordinación y visión compartida, con un ecosistema que ya supera las 150 empresas vinculadas y con participación ciudadana efectiva a través de instancias que han involucrado a más de 2.000 personas entre plenarios, organizaciones y espacios de diálogo. 

Este enfoque se conecta directamente con el nuevo Comité de Desarrollo Productivo Regional, que por primera vez ha permitido a la región focalizar de manera autónoma las prioridades del fomento productivo, considerando como ejes transversales la producción de alimentos, el turismo, el desarrollo de energías renovables y el desarrollo antártico, sumando además con fuerza la construcción y la logística como palancas clave para el salto productivo regional.

“Esta nueva oportunidad productiva ha impulsado un mejoramiento significativo de infraestructura y ha acelerado el fortalecimiento de capital humano, el desarrollo de proveedores y el ordenamiento territorial, entendidos desde el inicio como condiciones habilitantes de competitividad que benefician también a sectores ya consolidados en Magallanes, como la construcción, la logística regional y antártica, la manufactura local, el turismo y otros rubros estratégicos”, agrega la directora regional de Corfo Magallanes. 

En paralelo, el programa generó información estratégica para anticipar decisiones, desde estudios prospectivos hasta análisis de brechas en proveedores y capital humano, orientando mejor la forma en que el Estado prioriza la inyección de recursos y planes públicos de mejoramiento competitivo. Esa misma dinámica impulsó una sofisticación acelerada del ecosistema emprendedor y de innovación en los últimos años, mediante programas de formación, difusión y transferencia de capacidades, fortaleciendo redes de proveedores y nuevas instancias de asociatividad.

Más allá del ritmo de los proyectos, la región hoy cuenta con mayor preparación, mejores capacidades técnicas y un ecosistema más articulado para enfrentar los desafíos que vienen. En estos años, Magallanes no solo exploró una nueva industria: también fortaleció su forma de trabajar en conjunto, de planificar su desarrollo y de mirar el futuro con mayor claridad. Porque los ciclos de las industrias pueden cambiar, pero cuando un territorio se organiza, aprende y se prepara, siempre queda mejor posicionado para las oportunidades que vendrán.

Google News Portal Agro Chile
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Agro Chile