En efecto, el 96,2% de esta fruta chilena va a China. Se trata de 47.540 toneladas métricas (TM), equivalentes a alrededor de US$ 100 millones alcanzados en 2025, con menores volúmenes, pero bastante mejores precios que en 2024. En la temporada 2026, se esperan envíos por 49.387 TM.
Cifras bastante menores representan Taiwán, que tiene menos restricciones que China en el caso de la producción fresca, lo que impulsó su venta, y se ve un crecimiento también en EE.UU., más asociado a la población asiática de ese país, y el resto de los mercados representan volúmenes muy bajos.
El 72% de lo exportado proviene de la VI Región.
Benavente destacó que la apertura y consolidación de este destino ha significado una oportunidad relevante para el sector, pero también ha elevado de manera sustantiva las exigencias en términos de calidad, condición de la fruta y consistencia en los envíos. En este contexto, subrayó que el desafío ya no es solo llegar a China, sino sostener una propuesta de valor diferenciada y confiable en el tiempo.
En línea con lo anterior, enfatizó que la competitividad del negocio está cada vez más vinculada a la capacidad de cumplir con estándares estrictos. La condición de la fruta al arribo, la firmeza, el calibre y la experiencia final del consumidor son factores determinantes para mantener y expandir la demanda. A esto se suma la creciente sensibilidad del mercado chino frente a temas de inocuidad y trazabilidad, lo que obliga a un control riguroso en toda la cadena productiva.
En otro punto, Benavente señaló que el negocio de la ciruela fresca enfrenta un escenario desafiante, donde los márgenes se ven tensionados por factores logísticos, productivos y comerciales. Y también por la misma producción china: en los estados del norte, cerca de Mongolia se estima que hay 60.000 hectáreas plantadas (cifras no oficiales). “Para fresco son 464.000 toneladas, o sea, 100 veces lo que Chile les importa, que de alguna forma nos habla del potencial del mercado. Una buena pregunta es cuánto de esto va a seco; por conversaciones informales sería en torno al 20%, cifras que habría que chequear”, señala Benavente.
Asimismo, destacó la importancia de comprender en profundidad al consumidor chino. ¿Por qué les gusta tanta la ciruela D’Agen chilena? Porque los alimentos no procesados se asocian mucho a la buena salud (digestión, entre otros); segundo, ese país que se caracteriza por buscar altos azúcares y nuestra ciruela tiene un dulzor mayor al habitual (por ejemplo, en comparación al producto uzbeco); y tercero hay un mercado aéreo que entiende bien la necesidad de demanda china y que llega cuando la oferta local no es muy grande (el 5% de los envíos son aéreos, equivalentes a 2.300 TM).
En cuanto a los formatos de venta, Chile exporta casi todo su volumen para reembalaje en destino y las unidades que llegan al consumidor final son casi todas de 200, 300, 500 gramos. En ese proceso de reembalaje tenemos mermas del orden de 30%, señala el ejecutivo.
No se trata solo de exportar fruta, sino de entender preferencias, hábitos de consumo y momentos clave de demanda. La capacidad de anticiparse a estas variables y adaptar la oferta es, según planteó, una ventaja competitiva cada vez más relevante.
Finalmente, planteó que, si bien existen oportunidades claras de crecimiento, el futuro del negocio de la ciruela fresca dependerá de la capacidad del sector para profesionalizar aún más su operación, elevar estándares y adaptarse a un entorno altamente competitivo. Chile cuenta con condiciones favorables y experiencia exportadora, pero el liderazgo no está asegurado.
La Expo Ciruelas Secas se ha consolidado como un espacio fundamental para toda la cadena productiva, permitiendo compartir conocimientos, identificar tendencias, generar redes de colaboración y proyectar el futuro del sector. El evento reunió a productores, procesadores, exportadores, importadores, autoridades y expertos nacionales e internacionales, y con una mirada puesta en la innovación, la sostenibilidad y la expansión internacional, el sector proyecta seguir fortaleciendo su presencia global y contribuyendo al desarrollo económico y agrícola del país.


































