El proyecto es liderado por Güizzo Frutas Frescas S.A., empresa argentina especializada en la producción, empaque y comercialización de cerezas tempranas, y cuenta con la dirección técnica de la Dra. Ing. Agr. Viviana Curzel, directora del Centro de Investigaciones en Fruticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy. El ensayo se lleva a cabo en Finca Machuca del productor Oscar Machuca, ubicada en la localidad de Monterrico, Provincia de Jujuy.
El test block está conformado por aproximadamente 2.200 plantas de variedades de bajo requerimiento de frío y maduración ultratemprana. En la campaña 2026 se cosecharon las variedades Minnie Royal, Royal Lee y Royal Lynn, pertenecientes al programa genético de Zaiger Genetics, materiales que vienen mostrando una buena adaptación a las condiciones agroclimáticas de la zona y una evolución favorable en productividad.
Durante la campaña 2026, los primeros frutos comenzaron a cosecharse en la semana 39. Pero el avance de esta temporada no se limita a la precocidad que el proyecto viene confirmando en la zona: se registró además un aumento significativo de la producción respecto de la primera cosecha obtenida en 2025, acompañado por avances en distintos aspectos del manejo, entre ellos una mejor sincronización de las variedades durante la etapa de floración.
También se obtuvieron resultados positivos en calidad de fruta, con niveles de sólidos solubles de entre 25 y 28° Brix, además de muy buen color, con predominio de categorías 3 y 4 de la escala CTIFL, y buena consistencia.
El proyecto continúa en etapa de evaluación. Los próximos objetivos estarán centrados principalmente en incrementar la productividad de aquellas variedades que han demostrado mejor adaptación y continuar avanzando en aspectos de calidad, especialmente el calibre, teniendo en cuenta las características genéticas propias de estos materiales.
En paralelo, se evalúa la incorporación de mallas de sombra como herramienta para favorecer una inducción más rápida a la dormancia, con el objetivo de analizar si otras variedades presentes en el test block pueden mejorar su comportamiento productivo bajo estas condiciones.
En este contexto, los resultados alcanzados adquieren una relevancia que trasciende al propio ensayo. De consolidarse esta experiencia a escala comercial, podría representar un hito para la fruticultura argentina, al anticipar el inicio de la oferta nacional de cerezas a la semana 39, es decir, desde fines de septiembre.
Articulada con las distintas regiones productoras del país, cuya producción se sucede durante los meses siguientes, esta nueva ventana permitiría pensar a futuro en una presencia argentina considerablemente más temprana en el mercado y en una oferta nacional de cerezas que podría abarcar desde fines de septiembre hasta fines de febrero.





































