El cultivo del algodón es uno de los más representativos de la Argentina, especialmente en las regiones de la zona norte, donde tiene no sólo gran importancia económica, sino también un alto valor cultural. La producción de algodón en la Argentina atraviesa un momento positivo, con oportunidades de expansión y mejoras en la productividad, especialmente a partir de la adopción de tecnologías agrícolas que están transformando el desempeño del cultivo en otros países. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la cosecha argentina ronda los 1,5 millones de fardos de 480 libras, equivalentes a 360 mil toneladas, con las áreas de cultivo concentradas principalmente en las provincias de Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe.
“Este escenario indica que existe margen para avances productivos, especialmente a partir de la adopción de tecnologías que han demostrado elevar la eficiencia agronómica. La incorporación de innovaciones validadas en otros países surge como un camino estratégico para el desarrollo del algodón en la Argentina. La experiencia brasileña, por ejemplo, demuestra cómo la inversión continua en tecnología, manejo e investigación científica puede transformar el desempeño de los cultivos a lo largo del tiempo, sirviendo como referencia técnica para países como la Argentina, que buscan ampliar la productividad y la estabilidad productiva”, comenta Diego Andrade, gerente de desarrollo de mercado de Acadian Sea Beyond.
En Brasil, el algodón ha mostrado una evolución consistente en superficie sembrada, producción y productividad, impulsada por la adopción creciente de tecnologías. Datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) indican que, en 2025, la producción alcanzó 4,03 millones de toneladas de algodón en fibra. El mismo relevamiento muestra que la productividad promedio de los cultivos avanzó de 1.546 kilos por hectárea en 2014 a 1.885 kg/ha en una década, resultado asociado a la mejora continua de los sistemas productivos.
Entre las tecnologías que despiertan la atención de productores e investigadores en Brasil – y que generan un interés creciente en otros países – se encuentran los bioestimulantes en base del alga marina Ascophyllum nodosum. Esta alga se desarrolla de forma natural en las aguas frías del Atlántico Norte (en regiones costeras de Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Noruega), donde está sometida a condiciones extremas como variaciones de marea, bajas temperaturas y alta salinidad. “Estas condiciones ambientales extremas hicieron que Ascophyllum nodosum desarrollara compuestos bioactivos asociados al crecimiento y al equilibrio fisiológico de las plantas, lo que explica su uso como base para tecnologías agrícolas modernas”, explica Andrade.
La extracción del alga sigue procesos tecnológicos que preservan estos compuestos, lo que permite su aplicación en distintos cultivos, incluido el algodón. En Brasil, ya se realizaron cerca de 24 informes técnicos y dictámenes de investigación con la tecnología de Acadian, que indican impactos positivos en parámetros directamente vinculados a la productividad. Los estudios señalan un aumento promedio del 8,5 % en el número de capullos (bochas) por planta, estructura responsable del almacenamiento de la fibra, además de un incremento aproximado del 13% en el peso medio de los capullos, componentes que reflejan un potencial impacto en el aumento de la productividad. “Cuando analizamos el número y el peso de los capullos, estamos hablando de factores clave de la productividad del algodón. Los resultados indican un potencial real de impacto de Ascophyllum nodosum en el rendimiento final del cultivo”, detalla Diego Andrade, ingeniero agrónomo.
Andrade explica que la formulación a base de Ascophyllum nodosum contribuye al fortalecimiento del sistema radicular, ampliando la capacidad de absorción de agua y nutrientes y favoreciendo el establecimiento de plantas más uniformes. “En regiones sujetas a estrés hídrico, comunes en parte de las áreas productoras de la Argentina, el uso del extracto de alga ayuda a la planta a mantener su equilibrio fisiológico y a sostener el crecimiento incluso en condiciones adversas”. Además, la tecnología estimula los mecanismos naturales de defensa de las plantas, incrementa la resiliencia frente a estreses ambientales y químicos y mejora la disponibilidad de nutrientes en el suelo, atributos valorados por productores que buscan mayor previsibilidad y eficiencia productiva.
Para el especialista de Acadian, los resultados en productividad refuerzan el potencial de los bioestimulantes derivados de Ascophyllum nodosum como herramienta de manejo para acompañar el desarrollo del cultivo de algodón en distintas condiciones.
Sobre Acadian Sea Beyond
Acadian Sea Beyond, fundada en 1981 en Canadá, es la mayor empresa independiente de recolección, manejo y extracción de plantas marinas del mundo, además de ser líder internacional en soluciones biológicas sostenibles basadas en la ciencia para cultivos de alto valor, así como para cultivos a gran escala. La empresa está comprometida con el desarrollo de productos innovadores y patentados, con foco en la sostenibilidad y la agricultura regenerativa. Presente en más de 80 países y con alrededor de 400 colaboradores en todo el mundo, Acadian se dedica a la investigación de Ascophyllum nodosum, el alga marina que dio origen a sus compuestos bioactivos.

































