- En el marco del Summit Futuro Sostenible, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, analizó las nuevas exigencias de un mercado global más informado y regulado, apostando por consolidar a Chile como un referente ecoalimentario.
DE LA CANTIDAD A LA CALIDAD: EL NUEVO PARADIGMA PRODUCTIVO
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, fue categórico durante su intervención al señalar que el foco estratégico de todo el sector agrícola chileno debe experimentar un giro fundamental: pasar de la preocupación tradicional por el volumen de producción a una concentración absoluta en la forma en que se obtienen dichos alimentos. Según Walker, el escenario global actual ya no premia simplemente a quien produce más, sino a quien lo hace de manera más limpia, ética y eficiente. En este sentido, destacó el enorme potencial que posee Chile para consolidarse definitivamente como un «país ecoalimentario». Esta visión de futuro implica ofrecer al mundo alimentos que no solo sean seguros e inocuos para el consumo humano, sino que también cuenten con certificaciones de altos estándares ambientales que respalden su origen y sus procesos de elaboración.
Walker subrayó que la agricultura nacional ya posee bases sólidas para liderar esta transformación, mencionando la combinación única de un clima privilegiado y un nivel técnico de excelencia entre sus productores y profesionales. Para el líder gremial, avanzar en la implementación de prácticas sostenibles y la obtención de certificaciones internacionales no debe ser visto por los agricultores como una barrera burocrática o un costo operacional adicional, sino como una ventaja competitiva estratégica para acceder a los mercados más rigurosos del planeta.
CONSENSO SECTORIAL PARA UN LIDERAZGO ALIMENTARIO GLOBAL
El panel concluyó que el éxito de Chile en el exterior dependerá de su habilidad para integrar la innovación tecnológica con un respeto irrestricto por el ecosistema, asegurando así la sostenibilidad a largo plazo y la resiliencia de todo el sistema agroalimentario frente a los desafíos mundiales.




























