La empresa agroindustrial ADM anunció una serie de inversiones en su planta de molienda de maíz para la producción de etanol ubicada en Columbus, Nebraska, Estados Unidos. La compañía espera que las mejoras permitan incrementar el procesamiento anual de este cereal en 20 millones de bushels respecto de 2025, en un escenario marcado por el crecimiento de la demanda de biocombustibles.
El plan contempla dos etapas. La primera considera modernizaciones y mejoras de equipamiento ejecutadas desde 2025, que ya han permitido operar a mayores ritmos de producción. Con estos avances, ADM estima procesar durante 2026 alrededor de 10 millones de bushels adicionales de maíz frente al año anterior.
La segunda fase comenzará durante el otoño boreal de 2026 y se espera que concluya en 2027. Esta etapa incorporará tecnologías destinadas a mejorar los rendimientos y disminuir el uso de gas natural por tonelada de granos secos de destilería producidos en los secadores de la instalación. Según las proyecciones de la compañía, estas mejoras permitirían sumar otros 10 millones de bushels al volumen anual procesado.
Biocombustibles y nuevas oportunidades para el maíz
Las inversiones se enmarcan en la estrategia de ADM para ampliar su capacidad vinculada a los biocombustibles y fortalecer la conexión entre la producción agrícola y los mercados de combustibles de menor intensidad de carbono.
Para el sector agrícola, la expansión de la capacidad industrial destinada a producir etanol representa una señal relevante sobre la demanda de materias primas. En Estados Unidos, el maíz constituye uno de los principales insumos para esta industria, por lo que los cambios en la capacidad de procesamiento pueden incidir en las oportunidades comerciales para los productores.
La compañía ha señalado que las políticas estadounidenses relacionadas con los combustibles renovables, la estabilidad de los incentivos y el crecimiento de la demanda de alternativas de menor huella de carbono contribuyen a respaldar las decisiones de inversión. Sin embargo, el efecto sobre los precios y los ingresos agrícolas dependerá también de otros factores, como las cosechas, los costos de producción, las existencias y la evolución de los mercados energéticos.
Captura de carbono y eficiencia industrial
El proyecto de Columbus se suma a otras iniciativas de la empresa relacionadas con la reducción de emisiones. En 2025, ADM informó que comenzó a capturar dióxido de carbono generado durante la producción de etanol en esta instalación, en colaboración con Tallgrass. El plan contempla transportar el CO₂ mediante el ducto Trailblazer para su almacenamiento geológico en Wyoming.
Además, durante 2026 la compañía anunció planes para ingresar al mercado voluntario de carbono con una capacidad de remoción anual superior a 800.000 toneladas asociada a la instalación de Columbus. Esta cifra corresponde a la capacidad anunciada por la empresa y no debe interpretarse, por sí sola, como un volumen de emisiones ya retirado de la atmósfera.
Las mejoras en la planta también forman parte de un programa más amplio de ADM para optimizar sus operaciones industriales en Norteamérica, con inversiones en infraestructura para recepción de maíz, instalaciones de procesamiento y capacidad logística.
El desarrollo de estas iniciativas refleja la creciente relación entre agricultura, transformación industrial y transición energética. Para los productores de maíz, la evolución de la industria del etanol será uno de los factores a seguir al evaluar la demanda futura del cereal y las oportunidades de comercialización.
Fuente: ADM, información publicada por Ethanol Producer y medios especializados del sector agroindustrial.
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Equipo Prensa
Portal Agro Chile














