- El mercado de Brasil volvió a posicionarse como un destino clave y altamente atractivo para las peras argentinas en el inicio de la presente temporada. Durante los primeros días de enero, las exportaciones mostraron una consolidación firme, acompañada por valores de venta que no solo resultan elevados, sino que incluso alcanzaron niveles récord en comparación con campañas anteriores. Este escenario genera expectativas positivas en el sector, aunque también despierta cautela entre los operadores comerciales ante los riesgos de una eventual sobreoferta.
Según datos del mercado, la semana pasada se concretaron operaciones de pera en Brasil con precios que llegaron a los 26 dólares por caja. Estos valores se ubican, en promedio, un 30% por encima de los registrados en el mismo período del año pasado. Si bien para la semana en curso los precios muestran una leve corrección a la baja, con promedios cercanos a los 21/22 dólares por caja, continúan siendo significativamente superiores a los de la campaña anterior, cuando para esta misma fecha los valores rondaban entre los 17/18 dólares, siempre hablando de pera de la variedad William’s y de calidad demandad por el mercado.
Escasez de oferta y fuerte presión de la demanda
El fuerte desempeño de los precios responde, fundamentalmente, a un factor clave que está vinculado a la escasez de peras registrada hacia el final del año pasado. A partir de octubre, los stocks disponibles cayeron de manera sensible, generando un quiebre en el suministro habitual hacia Brasil y afectando compromisos comerciales previamente asumidos. Esta situación produjo un “agujero” importante en la oferta, especialmente en un mercado como el brasileño que depende en gran medida de la fruta argentina para abastecer su consumo. Frente a una demanda firme y sostenida, los precios reaccionaron con subas marcadas, llevando las cotizaciones a niveles poco habituales para esta época del año. La primera variedad que salió al mercado fue la Giffard, que con volúmenes marginales, logró excelentes precios en el mercado.
El piso de cotizaciones con que se inicio la temporada genera expectativas en el sector exportador. Con el ingreso de la nueva cosecha durante los primeros días de enero, una parte importante de la producción se destinó directamente a Brasil, además del mercado interno argentino, que también se encontraba desabastecido y con valores sostenidos. El ingreso de la primera pera Williams al mercado brasileño consolidó el buen momento. Esta variedad, una de las más demandadas, marca el pulso inicial de la temporada y genera confianza para los próximos meses. No es casual: Brasil es el principal destino de exportación de la pera argentina, seguido por Rusia y Estados Unidos.
Durante el año pasado, Argentina exportó cerca de 141.000 toneladas de peras al mercado brasileño, lo que representó aproximadamente el 40% del total de las colocaciones externas de esta fruta. En segundo lugar se ubicó Rusia, con algo más de 54.000 toneladas, y en tercer término Estados Unidos, con unas 52.000 toneladas.
Expectativas, riesgos y la pregunta clave del mercado
De cara al futuro inmediato, los operadores comerciales prevén que los precios elevados se mantendrán durante un tiempo, aunque el gran interrogante pasa por el volumen real de la cosecha de la presente temporada. Algunas estimaciones indican mermas productivas de entre un 10% y un 15% respecto del ciclo anterior, mientras que otras aseguran que la cosecha será prácticamente completa.
La atención estará puesta en la evolución de las existencias en frío durante los meses de febrero y marzo, especialmente en lo que respecta a las peras Williams y Packhams. Allí se definirá si el mercado puede sostener estos valores o si comenzará un proceso de reacomodamiento hacia precios más históricos, ubicados entre los 15 y 18 dólares por caja, según la calidad.
El gran temor del sector es que una sobreoferta puntual genere una fuerte presión bajista. La experiencia reciente en el mercado estadounidense, donde una concentración excesiva de envíos al inicio de la temporada pasada derivó en menores ingresos para los exportadores, funciona como advertencia.
En este contexto, Brasil vuelve a mostrarse como un mercado sólido y estratégico para la pera argentina. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la clave para capitalizar este buen momento será la planificación y el manejo cuidadoso de los volúmenes, para evitar desequilibrios que terminen diluyendo los beneficios de una temporada que, por ahora, se presenta muy prometedora.


































