Santiago, abril 2026.- Lo que hace algunos años era una zona en desarrollo, hoy empieza a consolidarse con fuerza. El sector de El Salto, en el eje Recoleta–Huechuraba, vive un momento de expansión marcado por nuevos proyectos, mejor conectividad y una creciente llegada de empresas que están mirando el norte de Santiago como una alternativa real para instalarse.
La futura conexión mediante teleférico con Providencia, proyectada para 2027, es solo una de las señales de cómo el sector sigue ganando terreno. A eso se suma una mezcla cada vez más visible de desarrollos inmobiliarios, comercio y servicios, que están transformando el entorno en un polo diverso y activo.
En ese escenario, Procentro concretó la apertura de su proyecto Procentro El Salto, un espacio de bodegaje urbano que implicó una inversión cercana a las 600.000 UF y que apunta directamente a una necesidad en crecimiento: espacios logísticos bien ubicados, que permitan operar rápido y sin perder eficiencia.
“Estamos viendo cómo El Salto se transforma en un polo cada vez más relevante, no solo por su conectividad, sino también por la diversidad de proyectos que están llegando al sector. Es un entorno que hoy ofrece condiciones muy favorables para el desarrollo de operaciones logísticas modernas”, comenta Maximiliano Montenegro, gerente de Operaciones de Procentro.
El proyecto considera cerca de 5.000 m² de bodegas, en módulos que van desde los 78 a 314 m² en un solo nivel, y más de 6.000 m² de minibodegas en seis pisos, con espacios desde los 8 hasta los 40 m2. Una combinación que no solo responde a grandes operaciones, sino que también abre la puerta a pymes y emprendedores que necesitan soluciones más acotadas, pero con buen estándar y ubicación estratégica.
En un mercado con baja vacancia y alta demanda por este tipo de infraestructura, la última milla se ha vuelto clave. Estar más cerca del cliente final ya no es un plus, sino una condición para competir.
“La última milla se ha vuelto crítica para muchas industrias. Esto es especialmente relevante para pymes, como panaderías que distribuyen a distintos puntos, tiendas online, emprendimientos de alimentos, servicios técnicos o pequeños importadores, que necesitan estar cerca de sus clientes para cumplir con tiempos cada vez más exigentes. En ese escenario, la ubicación y el estándar de la infraestructura pasan a ser factores clave para asegurar tiempos de respuesta y continuidad operativa”, agrega Montenegro.
A diferencia de los centros de bodegas tradicionales, Procentro El Salto incorpora también locales comerciales, áreas verdes, estacionamientos y espacios de recreación como canchas de pádel, en una apuesta por generar un entorno más integrado, donde la operación conviva con servicios y mejor calidad de vida.
“Hoy los proyectos logísticos no pueden pensarse de manera aislada. Tienen que dialogar con su entorno y ofrecer espacios que mejoren la experiencia de quienes operan en ellos. En ese sentido, El Salto es una oportunidad para desarrollar un concepto más integral, donde conviven logística, servicios y ciudad”, concluye Montenegro.
Con este proyecto, Procentro sigue fortaleciendo su presencia en el norte de la Región Metropolitana, donde ya cuenta con operaciones en sectores como Quilicura y Lampa, consolidando un portafolio que combina distintos formatos y escalas para responder a las necesidades de empresas de todos los tamaños.


































