- El modelo replica la exitosa metodología «Ruta de los Abastos», ya probada en las regiones de O’Higgins y en ejecución en Atacama (Huasco).
CHILLÁN, abril de 2026. – La Región de Ñuble se prepara para dar un salto cualitativo en su oferta turística. Bajo el nombre “Transferencia y adopción del Modelo de turismo agrogastronómico rural”, se está articulando el diseño de un circuito pionero que pone en valor el patrimonio alimentario de la zona cordillerana, específicamente en las comunas de San Fabián y Pinto, junto a su área de influencia en El Carmen, Pemuco y Yungay.
El proyecto, financiado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y ejecutado por la consultora especializada Suculento, ha identificado productos emblemáticos como el chivo cordillerano, los hongos silvestres, la castaña, avellana chilena, las hierbas y la miel de montaña, como los pilares de una experiencia que busca conectar productores, artesanos y al paisaje cultural alimentario, directamente con el visitante.
Innovación desde la raíz: la metodología Ruta de los Abastos
La gran diferencia de esta iniciativa radica en su metodología. El diseño del circuito utiliza el modelo “Ruta de los Abastos”, una estrategia de innovación social y turística que ya ha demostrado su éxito en la Región de O’Higgins y en el Valle del Huasco. Esta metodología no se limita a la promoción, sino que interviene en la cadena de valor, asegurando que el relato cultural y la calidad del producto sean el eje de la experiencia.
“No estamos inventando una ruta desde un escritorio; estamos validando un paisaje cultural alimentario en un territorio que es Reserva de la Biosfera. El objetivo es que el productor de Ñuble no solo venda un insumo, sino que sea el protagonista de una experiencia de turismo gastronómico de clase mundial”, señala Consuelo Poblete, gerente de Suculento Consultores.
Gobernanza: el desafío de la colaboración público-privada
Para que este circuito sea sostenible en el tiempo, es importante articular una gobernanza público-privada sólida. Por ello, el programa busca también la integración de otras instituciones como Corfo, Indap, Sernatur, los Municipios y el Gobierno Regional, de manera de que la Agricultura Familiar Campesina, un valor material e inmaterial importante en la región, se incorpore al mercado turístico de Ñuble.
“Desde FIA incentivamos la innovación desde el turismo agroalimentario, a través de esta estructura de gobernanza que permitirá profesionalizar la oferta y garantizar que la innovación gastronómica llegue realmente a los pequeños productores, permitiendo la diversificación de sus ingresos a través de la hospitalidad y el valor agregado de sus productos”, afirmó Jaime Ramírez Rosas, representante regional de FIA.
Productores, cocineros, emprendedores agroalimentarios junto al representante regional de FIA, la ex directora de Indap Ñuble y el equipo de Suculento Consultores, a cargo de la iniciativa.
Un destino con identidad propia
Tras una serie de talleres y levantamientos de información, el proyecto ha logrado movilizar e inspirar a más de 20 beneficiarios que hoy reconocen en su oficio una verdadera oportunidad de desarrollo y riqueza territorial. En San Fabián, la capacidad organizativa y el relato del arriero han cobrado nueva fuerza como ejes identitarios, mientras que en las comunas de Pinto y El Carmen, productos como la castaña y la avellana comienzan a posicionarse como emblemas gastronómicos y auténticos embajadores del territorio.
Este proceso de puesta en valor encuentra un hito clave en el Seminario Internacional que forma parte de la iniciativa. En el marco del Año de la Mujer Rural —declarado por ONU y FAO—, el encuentro pondrá en el centro la relación entre turismo, gastronomía y territorio como motores de desarrollo sostenible. La instancia, que se celebrará el próximo 7 de mayo en Santo Tomás, reunirá a productores, artesanos, cocineros, gestores culturales, académicos y periodistas, generando un espacio de diálogo y proyección donde el mundo rural se reconoce no solo como origen, sino también como una plataforma de futuro.
En este contexto, el seminario no solo busca visibilizar saberes y fortalecer redes, sino también consolidar una narrativa compartida que permita proyectar el territorio con una propuesta coherente y diferenciadora. Así, el trabajo desarrollado sienta las bases para la siguiente etapa: la prototipación y lanzamiento comercial de la iniciativa durante el primer semestre de 2027. De este modo, los sabores de la montaña de Ñuble dejarán de ser un secreto local para convertirse en un producto turístico con proyección internacional, capaz de fortalecer el orgullo rural y dinamizar la economía regional.



































