Un avance biotecnológico mediante edición genética logró reducir hasta un 93% el contenido de un aminoácido clave en la formación de acrilamida al hornear, abriendo la puerta a alimentos cotidianos, como el pan, con menor presencia de este compuesto.

Científicos del centro británico Rothamsted Research lograron reducir hasta un 93% los niveles de asparagina en el trigo mediante herramientas de edición genética. Este aminoácido participa en la formación de acrilamida cuando los alimentos ricos en carbohidratos se cocinan a altas temperaturas, por lo que su reducción podría traducirse en productos horneados como el pan con menor presencia de este compuesto.

La acrilamida, identificada por el Centro Internacional de Investigación del Cáncer como un posible compuesto carcinógeno para los humanos, es un contaminante que se forma durante el proceso térmico en muchos alimentos, como el café, las papas fritas, las galletas y el pan, que se consumen con frecuencia. La principal preocupación respecto a la acrilamida es que sus riesgos para la salud aún no se han dilucidado por completo.

Frente a ese escenario, el desarrollo propone una solución distinta al intervenir directamente en el cultivo para reducir la formación de este compuesto antes de que llegue a la cocina.

La investigación fue liderada por especialistas de Rothamsted Research, en el Reino Unido, en colaboración con científicos del Karlsruhe Institute of Technology, del Leibniz Institute for Food Systems Biology de la Technical University of Munich y de la University of Reading, en un trabajo que apunta a mejorar la calidad de los alimentos desde su origen.

Otro aspecto clave es que el trigo editado mantiene su rendimiento en campo, lo que demuestra que es posible mejorar la calidad del alimento sin afectar la productividad agrícola. Esto permite proyectar su aplicación más allá del laboratorio a sistemas productivos reales.

“Este es un ejemplo muy claro de cómo la biotecnología impacta en algo tan cotidiano como el pan, que es parte central de la dieta en Chile. La edición genética permite mejorar la calidad y seguridad de los alimentos desde su origen, sin afectar la producción, y abre oportunidades para que el país avance en soluciones que hoy ya se están desarrollando a nivel internacional”, señaló el Dr. Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio.

El avance se enmarca en una tendencia global en la que la innovación biotecnológica se utiliza para responder a nuevas exigencias de seguridad alimentaria, sin perder eficiencia productiva. En ese contexto, la edición genética se posiciona como una herramienta concreta para enfrentar desafíos simultáneos en salud, sostenibilidad y producción de alimentos.

Google News Portal Agro Chile
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Agro Chile