La industria láctea nacional enfrenta un difícil momento. Pese a las buenas cifras de producción registrados durante 2025 y al crecimiento de las exportaciones, el número de lecherías activas sigue cayendo de forma sostenida.
El debate se instaló esta semana en Osorno, donde más de 40 empresas del rubro se reunieron para evaluar el estado del sector y discutir medidas para enfrentar la crisis.
Según consignó El Llanquihue, el presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), Marcos Winkler, advirtió que entre un 2% y un 3% de los productores abandona la actividad cada año.
Considerando que el total de lecherías en Chile se estima entre 2.500 y 2.800 unidades, eso implica que entre 80 y 100 establecimientos han cerrado sus puertas en los últimos años, «en un contexto marcado por precios estancados, alzas de costos y la crisis geopolítica internacional», señaló Winkler.
El escenario resulta paradójico, considerando los mejores datos que muestra la industria. Al cierre de 2025 Chile contaba con 2,9 millones de cabezas de ganado bovino y cerca de 408 mil vacas lecheras, cifras que reflejan crecimiento. Las exportaciones de productos lácteos alcanzaron los 320 millones de dólares, un alza de aproximadamente 16% respecto de 2024, según destacó el director nacional de ProChile, Ignacio Fernández.
Sin embargo, ese dinamismo exportador convive con la salida de productores que no logran sostener sus operaciones frente a los altos costos, la escasez de mano de obra y las exigencias regulatorias.
En ese marco, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, llamó a insertar los esfuerzos del sector sur en un plan ganadero nacional más amplio, que también impulse la producción cárnica y frene la migración rural de las nuevas generaciones. «Las nuevas generaciones no quieren trabajar en el mundo rural porque lo consideran más inseguro y tienen la percepción de que en la ciudad estarán más protegidos», dijo.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, subrayó que la agricultura, incluyendo toda la cadena de valor, aporta un 13% del PIB, asegurando que «la industria láctea es cada vez más relevante dentro de la agricultura chilena».
































