En una ceremonia marcada por el reconocimiento a la trayectoria, el mérito y la excelencia profesional, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile realizó este martes 16 de junio su tradicional ceremonia anual de premiación en el Campus Providencia de la Universidad de Las Américas (UDLA), instancia que reunió a autoridades del sector agroalimentario, académicos, representantes gremiales y socios del Colegio.
La actividad tuvo como objetivo distinguir a profesionales que han realizado aportes significativos al desarrollo de la agronomía y del sector silvoagropecuario del país, a través de distintas categorías que reconocen la actividad privada, gremial, pública y científica. Asimismo, se otorgó de manera excepcional la máxima distinción del gremio, la Espiga de Oro, y se reconoció a los nuevos Miembros Honorarios del Colegio, profesionales con más de 50 años de trayectoria que continúan vigentes en la institución.
Además, durante la jornada se entregó un reconocimiento especial a los egresados con mejor rendimiento académico 2025 de la carrera de Agronomía de diversas universidades del país, destacando a las nuevas generaciones que comienzan su camino profesional.
El evento contó con la presencia del ministro de Agricultura, Jaime Campos; el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian; el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile, Patricio Galeb; y el Vicerrector de Sede Santiago de UDLA, Claudio Apablaza, además de miembros del consejo, socios y representantes del mundo gremial.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó la relevancia del sector agrícola y el rol de sus profesionales. “La actividad agropecuaria en Chile es una de las más importantes desde lo productivo y social. Esta permite mantener vivas a las comunidades rurales y evitar la migración hacia las ciudades. Hemos avanzado en la exportación de frutas, vinos y alimentos en general, gracias a la dedicación de sus profesionales y la innovación en el sector. Los invito a seguir trabajando con pasión, conocimiento y amor por la tierra, para que sigamos avanzando en las grandes ligas del comercio mundial, siendo un ejemplo en desarrollo agrícola sustentable”.
Por su parte, el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile, Patricio Galeb, resaltó el sentido de la ceremonia y la amplitud del reconocimiento entregado. “Nos reunimos para reconocer a ingenieros agrónomos que se han destacado en distintas áreas del quehacer profesional. La agricultura moderna exige rapidez, criterio y ética, y en esos desafíos, la experiencia y la innovación son clave. Nuestro colegio, con 82 años de historia, busca proyectarse hacia el futuro cuidando su legado y promoviendo la colaboración entre generaciones”.
Asimismo, Claudio Apablaza, Vicerrector de Sede Santiago de UDLA, valoró que la universidad fuera anfitriona del encuentro. “Hoy nuestra casa de estudios abre con orgullo sus puertas para llevar a cabo esta importante ceremonia anual de premiación del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile. Para nosotros como universidad y específicamente para la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía, es un honor haber sido nuevamente sede de esta actividad, que refleja nuestra vocación de servicio a la comunidad y compromiso con la formación de profesionales de excelencia”.
Entre los reconocimientos entregados, el Colegio distinguió a trece nuevos Miembros Honorarios, en mérito a sus más de 50 años de profesión y su permanente vínculo con el gremio, destacando su aporte histórico al fortalecimiento de la agronomía chilena.
En la categoría de premios regulares, el Premio Salvador Izquierdo a la actividad privada fue otorgado a Fernando Martínez Pérez-Canto; el Premio Roberto Opazo a la actividad gremial recayó en María Cristina Bogado Hernández y Diego Palacios Durán; el Premio Francisco Rojas a la actividad pública fue entregado a Cristián Fuentes Duque; y el Premio Carlos Porter a la actividad científica fue otorgado al Dr. José Antonio Yuri Salomón.
Uno de los galardonados, Diego Palacios, ingeniero agrónomo de UDLA y reconocido con el “Premio Roberto Opazo”, destacó el valor de la innovación tecnológica en el agro. “Como ingeniero agrónomo en la ruralidad, en Chanco, entiendo la importancia de la tecnología en la agricultura familiar. La innovación y la incorporación de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, son fundamentales para optimizar procesos y mejorar la rentabilidad en el campo. Este reconocimiento motiva a seguir trabajando con compromiso y pasión por el desarrollo sostenible del sector”.
La ceremonia culminó con la entrega excepcional de la Espiga de Oro, máxima distinción del Colegio, otorgada este año a Jorge Matetic Riestra, en reconocimiento a su sobresaliente trayectoria, liderazgo empresarial, aportes a la agricultura sustentable y compromiso con el desarrollo del sector agroalimentario nacional.
Con esta ceremonia, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile reafirmó su compromiso con la excelencia, el reconocimiento intergeneracional y la proyección de una agricultura más innovadora, sustentable y conectada con los desafíos del futuro.
































