Tras un convenio firmado entre la Universidad Católica de Temuco y la Municipalidad de Cholchol, hoy ambas instituciones planifican su trabajo en materia de soluciones hídricas y apoyo a la pequeña agricultura.

Hasta la periférica comunidad de Huamaqui, llegaron funcionarios del municipio cholcholino junto a representantes de Facultad de Recursos Naturales de la UCT para hacer efectivo el acuerdo firmado en mayo pasado por la rectora Marcela Momberg y el alcalde Álvaro Labraña. En esa instancia acordaron avanzar en materias ligadas al agro.

Puntualmente el sector de Huamaqui se ha visto afectado por la crisis hídrica en la región, registrando una disminución importante en sus precipitaciones. En ese contexto, durante el año 2025 cayeron solo 676,6 milímetros de lluvia, una cifra muy por debajo de los registros que hace una década bordeaban los 1.100 milímetros anuales. Esta caída no es solo un dato climático: se traduce en praderas secas, animales con menos alimento y familias rurales que deben enfrentar la escasez de agua sin infraestructura de riego suficiente.

 

Ese escenario fue el punto de partida de una salida a terreno realizada por la estudiante de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables Mabel Fronzini, acompañada por el académico de la Facultad de Recursos Naturales de la UCT, Jorge Jeréz, dando inicio un trabajo orientado a identificar sectores con condiciones favorables para la eventual construcción de tranques de acumulación de agua en la comunidad.

Cambio climático y presión sobre la agricultura rural

Según datos recabados por los registros históricos del Atlas Agroclimático de Chile situaban las lluvias del sector en torno a los 1.000 milímetros anuales, mientras que datos más recientes provenientes de la estación agrometeorológica INIA Perales muestran una baja sostenida.

De acuerdo con el académico Dr. Jorge Jeréz, el sector de Huamaqui ha experimentado una disminución relevante en sus precipitaciones durante la última década: “El año 2025 fue extremo en términos de estrés hídrico, con un total de 676,6 milímetros, lo que corresponde a una caída cercana al 20% promedio en una década. Este fenómeno afecta especialmente al Secano Interior, que involucra comunas como Purén, Los Sauces, Traiguén, Nueva Imperial, Cholchol y sectores de Angol”.

Para el académico, el impacto no es solo ambiental, sino que apuntaría a múltiples dimensiones: “La falta de agua golpea directamente al área productiva de las familias rurales. En zonas donde no existe infraestructura de riego o acceso cercano a ríos, la dependencia de las lluvias sigue siendo determinante para sostener praderas, cultivos y alimentación animal”.

Soluciones al problema

Con la reciente salida a terreno, se abrió una línea de trabajo concreta: identificar lugares favorables para la eventual construcción de tranques de acumulación de agua en ríos. Esa será precisamente la tarea que desarrollará Mabel Fronzini durante su práctica profesional, aplicando herramientas adquiridas durante su formación en Ingeniería en Recursos Naturales.

El estudio busca entregar información técnica que permita al municipio avanzar posteriormente en evaluaciones más detalladas y focalizadas. La idea es que, si se identifican al menos cuatro puntos con condiciones favorables, estos puedan transformarse en antecedentes útiles para futuras iniciativas de riego y adaptación climática, ya que, cada tranque acumularía entre 10,000 y 50,000 metros cúbicos de agua lluvia.

La propuesta de estudiar posibles tranques no solo responde a la necesidad de contar con agua para riego, también se vincula con la prevención y respuesta frente a incendios forestales, otra de las amenazas que afecta a los sectores rurales del Secano Interior.

“Los tranques no solamente cumplen el objetivo de juntar agua para un sistema de riego, sino que además, en caso de un incendio forestal, los helicópteros pueden retirar agua directamente desde ese sector, aumentando la capacidad de reacción y disminuyendo los tiempos para combatir el fuego, tal como sucedió en Traiguén en la última temporada estival donde hay tranques construidos”, explicó Jeréz.

Un convenio que comienza a materializarse

La intervención en Huamaqui se concretó en el marco del convenio firmado recientemente entre la Universidad Católica de Temuco y la Municipalidad de Cholchol, acuerdo que permitió abrir una línea de colaboración con pequeños agricultores rurales del sector. En la jornada participaron también los funcionarios municipales, Lorena Filgueira, Claudia Marín y Renán Bustos, acompañados por una representante de pequeños productores, quienes hablaron sobre los principales desafíos del territorio.

El trabajo de Mabel Fronzini se desarrollará durante el segundo semestre del presente año, periodo en el que deberá recopilar información técnica, analizar las condiciones del territorio y dialogar con vecinos y pequeños productores de la comunidad. El informe final será presentado en diciembre, instancia en la que se espera contar con resultados que permitan orientar futuras decisiones para enfrentar la escasez hídrica en la zona y responder finalmente a una de las necesidades más urgentes para vecinos y vecinas que viven de su producción agrícola particular.

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Equipo Prensa
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