- La industria alimentaria experimenta una transformación significativa en la forma en que concibe y utiliza el packaging. Hoy, este cumple un rol fundamental en materia de sostenibilidad, no solo protegiendo los alimentos, sino también ayudando a reducir el desperdicio y a extender la vida útil de los productos. Nelson Morales, gerente de Packaging & Gestión de Calidad en Silbertec, compañía experta en soluciones tecnológicas para la industria alimentaria, destaca que “el packaging se ha convertido en un elemento clave para lograr una cadena de suministro más responsable y eficiente, promoviendo soluciones que son seguras para el consumidor y el medio ambiente”.
Durante años, los envases fueron considerados residuos, pero esa percepción ha cambiado radicalmente. Actualmente, estos son vistos como soluciones estratégicas dentro de la cadena de valor alimentaria. “La innovación en materiales reciclables y sistemas de recuperación ha permitido que el packaging pase a desempeñar un papel activo en la economía circular”, afirma Morales. Este cambio de visión ha impulsado a las empresas a adoptar prácticas más responsables y a buscar alternativas que minimicen su impacto ambiental, sin comprometer la protección y conservación de los alimentos.
El packaging es un aliado imprescindible para enfrentar desafíos globales, como el crecimiento de la población y la seguridad alimentaria. La conservación eficiente de los alimentos, mediante tecnologías que prolongan su frescura y calidad, permite reducir pérdidas significativas en toda la cadena logística. “Con un manejo adecuado del envase, podemos garantizar que los alimentos lleguen en óptimas condiciones a cada hogar, contribuyendo a una distribución más equitativa y sostenible”, explica el ejecutivo. En este sentido, el packaging se posiciona como un elemento estratégico para alimentar a una población mundial en constante crecimiento de manera responsable.
Materiales reciclables y tecnología de avanzada
El desarrollo de nuevas proteínas, ya sean vegetales, cultivadas o alternativas, representa una tendencia global que plantea nuevos desafíos para la industria del packaging. Estas proteínas, muchas veces más sensibles y con requisitos específicos de conservación, requieren soluciones innovadoras que aseguren estabilidad, inocuidad y vida útil prolongada. “No se trata de reinventar completamente el envase, sino de adaptar y evolucionar las soluciones existentes para responder a las características particulares de estos nuevos alimentos”, explica Morales. La innovación en materiales y tecnologías será clave para acompañar esta transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles y diversificados.
En cuanto a las soluciones de envasado para estas nuevas proteínas, no es necesario partir de cero. La industria ya cuenta con un conocimiento sólido sobre cómo proteger diferentes tipos de alimentos. Sin embargo, la adaptación de envases con mayores barreras y propiedades técnicas específicas es fundamental para mantener la calidad y seguridad del producto. “El desafío está en evolucionar los envases actuales, incorporando materiales reciclables y tecnológicamente avanzados que garanticen la conservación, sin sacrificar criterios de sostenibilidad”, afirma el experto.
Silbertec ha avanzado en el desarrollo de soluciones de economía circular que priorizan materiales reciclables y diseños que faciliten su valorización. “Nuestro enfoque está en reducir el impacto ambiental sin comprometer el desempeño del envase”, señala Morales. La empresa trabaja en innovaciones que permiten incrementar la vida útil de los alimentos y facilitar su recuperación, promoviendo un sistema más sostenible. Además, los materiales reciclables contribuyen a disminuir la huella ambiental de toda la cadena alimentaria, reduciendo residuos y fomentando la reutilización de recursos en un ciclo cerrado.
Chile ha avanzado de manera significativa en la adopción de envases más sostenibles, impulsado por regulaciones, conciencia ciudadana y colaboraciones entre industria y recicladores. Sin embargo, aún existen desafíos en infraestructura y educación para lograr una adopción masiva. “El compromiso de todos los actores es clave para acelerar la transición hacia envases más responsables y sostenibles”, finaliza Morales.
































