La Junta de Vigilancia del Río Maule (JVRM) informó que mantiene un monitoreo permanente de la cuenca y continúa planificando acciones para enfrentar el importante déficit de precipitaciones registrado hasta la fecha. Desde la organización explicaron que, si bien al inicio de la temporada se esperaba la llegada del fenómeno de El Niño y un aumento de las lluvias, esas proyecciones no se han cumplido. Esta situación mantiene la preocupación por la disponibilidad de agua y hace necesario anticipar medidas para resguardar la seguridad de riego durante la próxima temporada.
Este escenario coincide con las alertas que diversos organismos públicos y sectores estratégicos del país han comenzado a analizar. Durante esta semana, el Coordinador Eléctrico Nacional, junto al Ministerio de Energía y empresas del sector, informó que ya se estudian medidas preventivas para enfrentar una eventual estrechez hídrica, incluso evaluando herramientas extraordinarias como un eventual decreto preventivo de racionamiento, en caso de que las condiciones continúen deteriorándose. Las autoridades señalaron que, si bien actualmente no existe una emergencia declarada, resulta necesario anticiparse mediante una gestión preventiva frente a uno de los inviernos más secos de los últimos años.
El director de la JVRM, Carlos Diez, manifestó su preocupación por las condiciones hidrológicas que enfrenta la región, comentando que «la temporada que viene es lo más complejo. Si de aquí al 30 de julio no tenemos precipitaciones importantes, el panorama será mucho más difícil. Hoy el déficit es muy grande y, si no tenemos nieve, no habrá agua suficiente para regar. Es momento de encender las alarmas y prepararnos”, puntualizó.
Agregó que el principal objetivo continúa siendo administrar de la mejor manera el recurso disponible, diciendo que «somos agricultores y usuarios del agua. Nuestro compromiso es utilizar eficientemente la disponibilidad existente, mantener los acuerdos que permiten optimizar el sistema y hacer todos los esfuerzos para que agricultores y comunidades puedan enfrentar esta temporada de la mejor forma posible».
En este contexto, el ingeniero y asesor de la JVRM, Felipe Olivares, presentó un análisis estadístico de la evolución hidrológica de la cuenca, indicando que el déficit de precipitaciones acumulado durante mayo y junio se encuentra muy por debajo de lo esperado para esta época del año, configurando un escenario que requiere una administración especialmente cuidadosa del recurso.
«Las precipitaciones registradas hasta ahora nos sitúan en una condición de preocupación. Si hacemos una analogía deportiva, estamos terminando el primer tiempo con un resultado desfavorable y necesitaremos una recuperación excepcional durante el segundo trimestre para mejorar las perspectivas de la temporada», explicó.
El profesional señaló que los registros actuales se encuentran incluso por debajo de algunos de los años históricamente más deficitarios, por lo que llamó a prepararse para una temporada hidrológicamente compleja. Frente a este panorama, la Junta de Vigilancia acordó continuar priorizando una estrategia de ahorro en los embalses Colbún y Pehuenche, aprovechando la favorable condición que actualmente presenta la Laguna del Maule, siempre que las condiciones meteorológicas de primavera permitan seguir acumulando reservas.
Asimismo, la organización destacó que no existe una solución única para todos los usuarios, debido a la diversidad de cultivos, tecnologías de riego y disponibilidad de derechos de aprovechamiento de aguas. No obstante, valoró que numerosos agricultores ya hayan comenzado a implementar medidas de adaptación, como la siembra anticipada de cultivos de menor demanda hídrica y una planificación más eficiente del uso del agua.
El presidente del directorio de la Junta de Vigilancia del Río Maule, Juan Pablo Herrera, señaló que el escenario actual obliga a mirar con atención la disponibilidad del recurso hídrico y los posibles efectos que podrían generar otros sectores estratégicos, diciendo que «la posibilidad de un eventual racionamiento eléctrico también representa una preocupación para nuestra cuenca, ya que podría generar requerimientos adicionales desde el sector hidroeléctrico que amplifiquen la complejidad para la gestión del riego durante la próxima temporada. Como Directorio estamos trabajando para anticiparnos a esos escenarios, siempre con el objetivo de resguardar la seguridad de riego de nuestros usuarios y administrar el recurso de la forma más eficiente posible», afirmó.
Herrera agregó que «hacemos un llamado a todos los usuarios del río Maule a mantenerse preparados frente a un año que podría presentar una menor disponibilidad hídrica. La planificación anticipada, el uso eficiente del agua, el ahorro y la coordinación entre los distintos actores serán fundamentales para enfrentar la próxima temporada con la mayor seguridad posible. La experiencia nos ha demostrado que anticiparse es la mejor herramienta para enfrentar escenarios de escasez», finalizó.


































