Con la presencia de autoridades académicas, del Estado y de la industria, el Centro de Investigación e Innovación VitiScience, el presentó su hoja de ruta para enfrentar los desafíos del cambio climático y la escasez hídrica que afectan a la vitivinicultura chilena, uno de los sectores más emblemáticos de la identidad exportadora del país. 

VitiScience realizó este jueves su lanzamiento oficial en el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en el marco del Día del Vino Chileno y las celebraciones de Fiestas Patrias. La ceremonia reunió a representantes del mundo académico, público y privado en torno a un mismo objetivo: fortalecer la investigación aplicada al servicio de la industria del vino y la uva de mesa en Chile.

VitiScience es un centro financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que reúne a cerca de 130 integrantes —entre ellos 29 investigadores principales y adjuntos— y a cinco instituciones asociadas: la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Talca, la Universidad de La Frontera, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF). 

En su propósito de generar conocimiento dirigido a la industria, el centro también suma socios privados como el Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, Acadian Plant Health y Corteva Agroscience, además de organizaciones como INDAP y la Sociedad Nacional de Agricultura, entre otras.

En la actividad, el Director de VitiScience y profesor de Agronomía UC, Dr. Alonso Pérez, presentó los lineamientos de este nuevo centro, explicando que su propósito es avanzar en la frontera del conocimiento y generar tecnología que se traduzca en soluciones reales para el sector privado y público. Destacó que Chile es el tercer exportador mundial de uva de mesa y el cuarto de vino, pero advirtió que la industria enfrenta amenazas críticas, como el cambio climático, la creciente competitividad del mercado o las nuevas preferencias de los consumidores, como los vinos de bajo o nulo alcohol.

Más allá de estos desafíos técnicos y de mercado, Pérez subrayó que el impacto último de este trabajo científico se mide en el bienestar de las personas y los territorios vitivinícolas: “Lo que quisimos comunicar es que la ciencia que pretendemos hacer en VitiScience impacta también la vida cotidiana de las personas, a través de las industrias de la producción de uva de mesa y de vino. Buscamos mejorar la productividad y la economía del país, porque son rubros muy importantes para la agricultura, pero también el empleo y el bienestar de las personas en su territorio”.

La actividad continuó con una mesa redonda sobre los desafíos y oportunidades para la investigación aplicada en viticultura y enología, con la participación de Esperanza Garrido (Fundación para la Innovación Agraria, FIA), Rodrigo Cruzat (Consorcio Tecnológico Biofrutales S.A.) y Manuel Flores (Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos), moderada por la Dra. Natalia Brossard, Directora Alterna de VitiScience y profesora de Agronomía UC. Los panelistas coincidieron en la necesidad de formar profesionales con competencias que vayan más allá de la viticultura clásica, como la digitalización, análisis climático y comprensión del consumidor— y relevaron el concepto de «empezar haciendo juntos» para articular a pequeños y medianos productores con grandes empresas y la academia. La sustentabilidad, coincidieron, ya no es un tema romántico sino de supervivencia urgente para la industria.

Consultada sobre la articulación del centro con el sector público, Natalia explicó: «Creemos que es fundamental articular a todas las partes. A través del centro estamos iniciando esas conversaciones, acercándonos a los principales actores del país, tanto público como privado y también de la academia, porque creemos que entre todos podemos generar estas soluciones», indicó.

La Subdirectora de Centros e Investigación Asociativa de ANID, Nicole Ehrenfeld, subrayó el valor estratégico del proyecto: «Este es un centro de investigación aplicada que nace en el año 2025 para aportar a la problemática país frente al cambio climático, el estrés hídrico y los temas de regulaciones. La uva y el vino chileno son parte de nuestra marca país, por eso el Estado, a través de ANID, realiza esta apuesta con fondos que empujan la colaboración interdisciplinaria para generar nuevas soluciones vinculadas muy de cerca con el sector productivo», indicó.

Asimismo, la Prorrectora UC, Mariana Krause, enmarcó la relevancia del centro para el país: VitiScience es muy importante porque tiene un enfoque en el patrimonio chileno y, para que esta industria y la producción de uva y de vino se pueda adaptar a las condiciones climáticas cambiantes, necesitamos de la ciencia. Necesitamos que la ciencia estudie el clima, estudie la interacción entre las condiciones climáticas y el suelo, pero también el tipo de uva, abarcando toda la complejidad del fenómeno para mantener esta industria en un mundo cambiante en términos de las preferencias de los consumidores”

Desde Corfo, la Directora de Programas y Consorcios Tecnológicos, Macarena Aljaro, destacó el rol articulador del centro: “VitiScience es muy interesante porque viene a ser el eslabón que conecta la ciencia con la transferencia tecnológica e industria. Estaremos muy atentos a los avances de este centro que, esperamos, pueda seguir aportando significativamente al desarrollo de nuestra industria país”.

Por su parte, Alvaro Gonzalez, Director del Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, socio privado del VitiScience, relevó la dimensión patrimonial del proyecto: Es muy relevante la articulación que podemos generar tanto con centros académicos, con agencias públicas y con el mundo privado para hacer que todo este esfuerzo colaborativo realmente tenga una aplicabilidad en tecnologías para la industria, para que se haga más competitiva y más productiva. Como representantes importantes de este patrimonio vitivinícola de nuestra industria, buscamos relevar justamente el impacto que tienen nuestras parras, nuestras vides y nuestros viñedos sobre el desarrollo futuro”.

Con este lanzamiento, el Centro de Investigación e Innovación VitiScience oficializa su compromiso de ser un puente entre la ciencia y la industria vitivinícola chilena, articulando en el proceso a universidades, centros de investigación, agencias públicas y socios privados para abordar un mismo desafío: dotar al sector de herramientas científicas y tecnológicas que le permitan adaptarse al cambio climático, enfrentar la escasez hídrica y responder a las nuevas exigencias del mercado, sin perder de vista el valor patrimonial y territorial que representa el vino y la uva de mesa para Chile.

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Equipo Prensa
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