- La instancia reunió a autoridades y representantes del sector privado para analizar el escenario del comercio internacional, las negociaciones comerciales y los desafíos para seguir fortaleciendo las exportaciones silvoagropecuarias.
Con la participación de autoridades de los ministerios de Agricultura y Relaciones Exteriores, junto a representantes del sector exportador, se realizó una nueva sesión del Consejo Exportador Agroalimentario, instancia que permitió analizar el escenario actual del comercio internacional y abordar los principales desafíos y oportunidades para las exportaciones silvoagropecuarias chilenas.
Durante la jornada, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, realizó un completo balance de la situación arancelaria a nivel mundial, el estado de los tratados comerciales consolidados y las negociaciones en curso. La autoridad destacó la importancia de mantener un diálogo permanente con los sectores productivos y llamó a los exportadores a plantear sus prioridades, con el objetivo de evaluar qué medidas se pueden impulsar desde el Gobierno en relación con esas necesidades.
Estévez también relevó el trabajo que desarrollan las oficinas comerciales y agrícolas de Chile en distintos mercados, destacando su aporte para apoyar a los exportadores, facilitar el acceso a nuevos destinos y fortalecer las relaciones comerciales.
“Fue una instancia positiva para poder mostrar el trabajo que estamos haciendo en materias de diversificación de mercados, donde buscamos conseguir las mejores condiciones de acceso a nuevos países donde los productos silvoagropecuarios chilenos tienen un gran potencial, como India, Filipinas, Bangladesh, Marruecos, entre otros. Además, pudimos informar sobre las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, que sabemos es de gran interés para el sector”, comentó Estévez.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó que el escenario internacional está experimentando cambios que deben ser asumidos por el sector público y privado.
El secretario de Estado relevó la necesidad de mantener una actitud activa frente a los cambios que experimenta el comercio internacional y de continuar trabajando para defender y ampliar las oportunidades para los productos silvoagropecuarios chilenos.
Por su parte, el director (s) de Odepa, Claudio Farías, valoró el Consejo Exportador Agroalimentario como un espacio de diálogo directo con el sector privado.
“Este Consejo es un espacio muy importante para conversar y escuchar las distintas propuestas de los exportadores. Ese diálogo nos permite conocer de primera fuente sus necesidades y desafíos, y así seguir afinando nuestras políticas públicas para responder de mejor manera a las nuevas condiciones del comercio internacional”.
Por su parte, el director general de ProChile, Ignacio Fernández, presentó las actividades de promoción que se han realizado durante 2026, destacando aquellas que se relacionan con el sector silvoagropecuario, relevando el impacto positivo que generan en las exportaciones chilenas.
La jornada también contó con la participación del director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas, quien relevó la importancia del trabajo sanitario para sostener y ampliar el acceso de los productos chilenos a los mercados internacionales.
El Consejo también permitió revisar la evolución de las exportaciones silvoagropecuarias chilenas durante la última década. De acuerdo con información elaborada por Odepa a partir de datos del Servicio Nacional de Aduanas, las exportaciones pasaron de US$14.820 millones en 2015 a más de US$20.500 millones en 2025, mostrando el crecimiento y la consolidación del sector en los mercados internacionales.
Chile mantiene, además, una posición de liderazgo mundial en diversos productos. En 2025, el país fue el principal exportador mundial de cerezas frescas, ciruelas frescas y ciruelas deshidratadas, con participaciones de 59,6%, 19,6% y 44,7%, respectivamente, de las exportaciones mundiales de estos productos.
La jornada concluyó con un llamado a continuar fortaleciendo la coordinación público-privada, la diversificación de mercados y el trabajo conjunto para enfrentar los cambios del comercio internacional y seguir abriendo oportunidades para el sector silvoagropecuario chileno.





































