• La tecnología de GUSS permite supervisar hasta ocho equipos de manera remota y, al combinarse con sistemas de pulverización inteligente, reducir hasta un 50% el uso de agua y productos fitosanitarios. Su llegada al país está prevista para 2027.

 

La automatización agrícola avanza hacia los huertos frutales con tecnologías capaces de realizar labores que tradicionalmente requieren operadores en terreno. En Chile, Salfa, representante de John Deere en el país, prepara la llegada de GUSS (Global Unmanned Spray System), un sistema de pulverización autónoma diseñado para huertos y viñedos que busca mejorar la eficiencia de las aplicaciones y optimizar el uso de recursos.

 

La tecnología, que ya opera comercialmente en distintos mercados, suma más de 250 equipos desplegados en el mundo, con más de 500.000 horas de trabajo autónomo y sobre un millón de hectáreas tratadas. Con su incorporación prevista para 2027, Chile se convertiría en el segundo mercado de Latinoamérica en contar con esta solución, después de Brasil.

 

“Estos equipos responden a dos desafíos importantes para la agricultura: la disponibilidad de mano de obra especializada y la seguridad de las personas durante las aplicaciones fitosanitarias. Su funcionamiento autónomo permite que un solo operador supervise hasta ocho máquinas en paralelo, optimizando la gestión de las labores», explica Rodrigo Araya, Gerente de Negocio Agrícola de Salfa.

 

Los pulverizadores utilizan sensores láser LiDAR, JDLink® y Paquetes de Agricultura de Precisión de John Deere para desplazarse entre las hileras de los huertos. Además, al integrarse con tecnologías de pulverización inteligente como Smart Apply® de John Deere, pueden ajustar la aplicación según las características del follaje, con ahorros potenciales de hasta un 50% en agua y productos fitosanitarios.

 

Ahora bien, uno de los cultivos que podría beneficiarse de esta innovación es el avellano europeo, que supera las 50.000 hectáreas plantadas en Chile. También existen oportunidades en plantaciones de nogales, almendros y otros frutales, donde la precisión de las aplicaciones y la eficiencia operacional son factores relevantes para la productividad.

 

“En cultivos altamente mecanizados, como el avellano europeo, la automatización puede contribuir a mejorar la eficiencia de las labores y optimizar el uso de insumos. Incorporar estas tecnologías representa una oportunidad para avanzar hacia una producción más competitiva y sostenible», señala el ejecutivo.

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Como parte de los preparativos para su llegada al país, Gary Thompson, COO y Fundador de GUSS Automation, realizará una gira técnica entre el 2 y el 6 de noviembre por las regiones de Valparaíso y Biobío. La agenda contempla visitas a huertos de avellanos, cerezos, nogales, olivos y cítricos, con el objetivo de conocer las condiciones productivas locales e identificar oportunidades de implementación.

Para Salfa la incorporación de esta tecnología implica preparar las condiciones necesarias a fin de su exitosa adopción. “La autonomía agrícola requiere acompañar a los productores en la incorporación de nuevas capacidades. Nuestro trabajo junto a John Deere será entregar soporte técnico, capacitación y disponibilidad de repuestos para facilitar la integración de estos equipos a las operaciones agrícolas”, concluye el profesional.