La iniciativa, ejecutada por la Universidad Austral de Chile y apoyada por FIA junto a actores públicos y privados, busca desarrollar una alternativa de forestación de alta productividad y adaptación a distintas condiciones. En su segunda etapa, avanza en la optimización de la propagación vegetativa, la evaluación de clones y el establecimiento de plantaciones operacionales y demostrativas.
En el marco de una visita al Campo Experimental Forestal de la Universidad Austral de Chile (UACh), el director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Andrés Gálmez, recorrió las instalaciones donde se desarrolla un proyecto que busca generar una nueva alternativa de forestación a partir de híbridos naturales de Roble x Raulí.
Durante el recorrido, Gálmez conoció los avances experimentales del proyecto, acompañado por integrantes del equipo liderado por Fernando Droppelmann, la representante regional de FIA en Los Ríos y el Ejecutivo de Innovación Agraria de la iniciativa.
“El proyecto busca generar una nueva opción para la producción maderera, inicialmente desde Los Ángeles hacia el sur, que pueda utilizarse en reemplazo o en combinación con especies como el pino y el eucalipto. Se trata de un híbrido que se produce de manera natural en Chile y que también podría contribuir a la forestación y recuperación de la cubierta forestal, aportando a las metas nacionales promovidas por CONAF en materia de creación de nuevos bosques y restauración de paisajes degradados”, explicó el director ejecutivo de FIA.
Gálmez agregó que “esta doble aptitud, productiva y ambiental, representa una ventaja adicional de la iniciativa. El objetivo es generar clones de alto desempeño, capaces de adaptarse a diversas condiciones para el desarrollo forestal, combinando las principales cualidades del raulí —como la calidad de su madera y su crecimiento recto— con la mayor capacidad de adaptación del roble”.
DE LA INVESTIGACIÓN A LA APLICACIÓN PRODUCTIVA
La iniciativa, denominada “Generación de una nueva opción de forestación utilizando híbridos de Roble x Raulí, como alternativa de alta productividad y adaptación sustentable frente a escenarios de cambio climático”, busca diversificar la oferta de especies forestales y avanzar hacia sistemas productivos con mayor capacidad de adaptación.
Los híbridos naturales de Roble x Raulí presentan potencial para ampliar las alternativas disponibles para el sector forestal, debido a sus características productivas y su capacidad de adaptación a distintos sitios. El proyecto también busca evaluar su aporte a la recuperación de bosques degradados y al fortalecimiento de la resiliencia de los ecosistemas productivos.
Fernando Droppelmann, investigador de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh y director ejecutivo de la Cooperativa de Mejoramiento Genético, explica que el proyecto trabaja tanto con híbridos que se producen naturalmente como con cruzamientos controlados entre ambas especies.
“El objetivo es poder reunir en este híbrido las mejores características de las especies parentales. En el caso del roble, aporta con tasas de crecimiento y una amplia distribución territorial. Por otra parte, el Rauli es una especie que tiene muy buena forma, muy buena sanidad y muy buenas propiedades de la madera, por lo tanto, es muy atractiva desde un punto de vista industrial”, señala.
Uno de los focos de esta segunda etapa es optimizar los procesos de propagación vegetativa para aumentar la producción de plantas y reducir sus costos. El trabajo considera el manejo de plantas madre, el enraizamiento y el crecimiento de miniestacas, además de la evaluación de clones y el establecimiento de ensayos en terreno.
“FIA nos ha contribuido durante ocho años con financiamiento, a través de dos proyectos, para el desarrollo de esta línea de trabajo. Esto nos ha permitido cubrir muchos aspectos, desde las tecnologías de propagación, en este caso, toda la propagación vegetativa, hasta el establecimiento de ensayos clonales en terreno”, destaca Droppelmann.
La diversificación es uno de los principales aportes que busca generar el proyecto para el sector forestal. “La idea es poder brindar al país y a los forestales otras opciones. Entonces, hay sitios en los cuales uno debe plantar pino; hay otros en que se puede plantar raulí y tener una tercera opción”, plantea el investigador.
HACIA PLANTACIONES OPERACIONALES Y DEMOSTRATIVAS
En esta segunda etapa, el proyecto también contempla avanzar hacia el establecimiento de plantaciones operacionales y cuarteles demostrativos que permitan evaluar y mostrar el comportamiento de esta alternativa en condiciones productivas.
Junto con ello, considera el desarrollo de un modelo de sostenibilidad, estudios de mercado, acuerdos o licenciamientos y una marca asociada a la tecnología, además de acciones de difusión y transferencia dirigidas a viveros, CONAF, usuarios forestales y otros actores del sector.
Entre los resultados esperados se encuentran la consolidación de protocolos optimizados de propagación, la ampliación y selección de la base genética y el establecimiento de una red de ensayos clonales en distintos sitios geográficos con diferentes características edafoclimáticas.
El proyecto es ejecutado por la Universidad Austral de Chile, con el apoyo de FIA y la participación de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Forestal y Agrícola Piedra del Águila, Agroforestal Agromen Ltda., Agrícola y Forestal Taquihue Ltda. y Forestal Arauco S.A. Su principal región de ejecución es Los Ríos, y también contempla actividades en Biobío, La Araucanía y Los Lagos.



































