La actividad, organizada por INIA Tamel Aike y apoyada por FIA, busca mejorar el manejo de las vides y transferir técnicas de poda y sistemas de conducción a productores de Chile Chico y Puerto Ingeniero Ibáñez.

Las heladas y los daños causados por las aves son algunos de los desafíos que enfrenta el cultivo de la vid en la Región de Aysén. Para abordarlos y mejorar la productividad de los viñedos, un proyecto apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) está desarrollando y validando técnicas de manejo adaptadas a las condiciones de la zona.

En este contexto, productores, agricultores y profesionales del área participaron en un taller práctico de poda de vides, realizado en la Oficina Técnica de INIA Chile Chico. La actividad fue organizada por INIA Tamel Aike, ejecutor de la iniciativa, y permitió conocer y aplicar técnicas de corte, guiado de las plantas y sistemas de conducción, con miras a fortalecer el desarrollo de la vitivinicultura local.

Leonardo Russo, representante regional de FIA en Aysén, destacó la importancia de que las innovaciones lleguen efectivamente a quienes trabajan en el territorio. “No es tan solo validar estos procesos, sino que también es poder implementarlo y transferirlo a los productores. Y esta es una acción que para nosotros es muy relevante porque podemos demostrar que se están implementando las innovaciones en la región”, indicó.

La jornada contempló el trabajo con sistemas de conducción y la aplicación de dos técnicas de poda previamente definidas. Diego Arribillaga, investigador de INIA Tamel Aike, explicó que esta etapa busca entregar conocimientos prácticos a los productores.

“En esta primera etapa trabajamos el sistema de conducción, que básicamente requiere una estructura de espaldera con alambres. Para finalizar un taller de capacitación con grupos de productores podando las vides según dos técnicas que ya definimos. Esperamos que al término de esta jornada la gente quede completamente capacitada en un sistema de producción para el cultivo de la vid”, señaló.

La actividad también permitió recoger la experiencia de quienes desarrollan actividades agrícolas en la comuna. Yamilet Cadgan, horticultora de Huerta La Yami, valoró la oportunidad de conocer mejor las posibilidades productivas de su entorno.

“Sirve mucho venir a INIA, aprender, saber lo que tenemos en nuestra localidad, en nuestro territorio, que es muy importante para nosotros los productores. Que INIA nos incorpore y que nos invite porque es una forma de ir creciendo también como agricultora de Chile Chico”, comentó.

Por su parte, Gloria Becerra, concejala y agricultora de la comuna, destacó que las decisiones de poda deben considerar tanto las variedades cultivadas como los resultados que se busca obtener.

“Hay varias variedades que tienen establecidas y cada una también tiene una forma de poda. Tiene que ver con los resultados que yo quiera lograr: si quiero más uvas, si quiero que las uvas alcancen a madurar, si quiero un racimo más grande o más chico”, explicó.

INVESTIGACIÓN PARA FORTALECER LA VITIVINICULTURA REGIONAL

La iniciativa se desarrollará entre 2025 y 2028 y es liderada por Diego Arribillaga, junto con los investigadores Rodrigo Neculmán, de INIA Tamel Aike, y Gastón Gutiérrez, de INIA Raihuén.

El proyecto busca desarrollar y validar un paquete tecnológico que posteriormente será transferido a productores. Para ello, contempla el trabajo con Óscar Lagos, de Viña Don Renato, en Puerto Ingeniero Ibáñez, y Esteban Milovic, de Viña Alla Lejos, en Chile Chico.

Con el apoyo de FIA, la iniciativa apunta a mejorar el manejo de los viñedos, reducir los efectos de las heladas y los daños provocados por las aves, y contribuir al desarrollo de la producción de uvas y vinos en la Región de Aysén.