CABILDO / PETORCA . La gestión productiva en zonas con restricciones hídricas estructurales permanentes ha obligado a los productores agrícolas a transicionar desde el manejo empírico hacia la adopción de datos objetivos. En este escenario técnico, un reporte detallado por la plataforma ViLab expone el uso de monitoreo satelital continuo en un huerto de almendros ubicado en el área de Cabildo y Petorca, diseñado para optimizar el vigor, la uniformidad del riego y la nutrición, minimizando el impacto de la escasez de agua.
El punto de partida del estudio consistió en el levantamiento y carga en la plataforma de toda la información histórica y estructural del campo: sectores de riego, rendimientos anteriores, el diseño hidráulico de la red de tuberías, análisis físico-químicos de suelo, análisis foliares y datos climáticos locales. El huerto monitoreado corresponde a la variedad Nonpareil sobre el patrón GxN, complementado con las variedades polinizantes Carmel, Prize y Fritz.
Estimación y seguimiento del potencial productivo
El primer objetivo del esquema tecnológico fue determinar el potencial productivo de la temporada. Los registros indican que la floración de los almendros comenzó hacia el 9 de agosto de 2025, alcanzando su periodo de máxima expresión (peak) entre el 15 y el 20 de agosto. Durante este lapso crítico de polinización, las condiciones térmicas ambientales se mantuvieron favorables y no se constataron eventos de heladas con afectación a las estructuras florales.
Con la integración de las variables meteorológicas y la posterior evolución satelital, el modelo determinó una proyección de rendimiento probable situada en el rango de 2,5 a 2,7 toneladas por hectárea (t/ha), sujeta a actualizaciones mensuales consecutivas.
Para realizar el acompañamiento del huerto a lo largo de la temporada y corregir de manera temprana las desviaciones técnicas, el sistema implementa la captura de imágenes satelitales diarias de alta resolución (3×3 metros), complementadas con la emisión de reportes analíticos semanales. La metodología se articuló bajo dos índices de vegetación fundamentales:
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Índice NDVI: Utilizado para medir variaciones en el vigor de las plantas, actuando como un indicador directo del desarrollo vegetativo en cada cuartel.
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Índice NDRE: Empleado para evaluar el contenido de clorofila en el plano foliar. Este índice se correlaciona de manera directa con el estado nutricional del cultivo, proporcionando información del nivel de nitrógeno presente en la planta.
La aplicación de estas herramientas digitales busca solucionar la complejidad operativa del predio, el cual presenta cuarteles divididos en turnos, cabezales de riego compartidos y asimetrías históricas de presión hidráulica. Al cruzar las lecturas diarias de NDVI con la cartografía de la red hidráulica, se logra detectar de forma anticipada anomalías en la uniformidad del riego, deficiencias nutricionales y problemas asociados a la poda antes de que la sintomatología sea visible morfológicamente en el terreno.
Fuente: ViLab
Redacción :Portal Agro Chile































