La IV edición de Demoviña ha reunido este jueves en Bodegas Sumarroca, en la finca Molí Coloma, en pleno corazón del Penedés entre Barcelona y Tarragona, a más de 300 profesionales del sector vitivinícola, representantes institucionales, bodegas, empresas especializadas y expertos técnicos en una jornada orientada a analizar el presente y el futuro del viñedo.
Organizado por Revista Campo y Agromillora-VCR, con el apoyo del Banco Santander, el encuentro ha contado con la participación una veintena de empresas expositoras, consolidándose como una cita especializada para la transferencia de conocimiento y la demostración práctica de soluciones aplicadas al cultivo.

La inauguración del encuentro ha corrido a cargo de Máximo Gómez, director de Revista Campo; Josep Navarro, director de zona empresas Cataluña de Banco Santander, y Jordi Mateu, CEO de Agromillora, quienes han destacado la necesidad de seguir impulsando espacios de encuentro entre conocimiento técnico, innovación empresarial y necesidades reales del productor.

El viñedo ante un nuevo escenario productivo y de mercado
La apertura técnica de la jornada ha estado marcada por la ponencia “Situación vitivinícola en el mundo, Europa y España”, impartida por Sergi de Lamo, director general de la Plataforma Tecnológica del Vino.

Durante la ponencia se ha destacado que, ante una caída global del consumo y el valor del vino motivada por cambios estructurales de fondo, como la moderación y las nuevas tendencias de salud, el gran reto del sector vitivinícola español ya no es el volumen, donde lidera en superficie, sino el valor. “La estrategia de futuro pasa por una doble vía simultánea: apostar firmemente por la premiumización (calidad, origen y relato) y abrir nuevas vías de mercado sin descartar un ajuste en la superficie de producción”, ha destacado.
Asimismo, se ha identificado el crecimiento imparable de nuevos formatos, como los vinos desalcoholizados y los Ready to Drink (RTD), junto al enoturismo, capaz de triplicar la compra del visitante, como las oportunidades más inmediatas y dinámicas para capturar el valor que el mercado actual exige.
Gestión sostenible de la viña: adaptación, eficiencia y nuevas estrategias
Uno de los bloques centrales del encuentro fue la mesa de debate “Gestión sostenible de la viña”, moderada por Vicent Vila, de Agromillora, que reunió a representantes del ámbito investigador, productivo y regulador.
En ella participaron Lluis Giralt, investigador del Incavi; Josep Maria Albet, de Classic Penedès; Joan Esteve, de Bodegas Raimat – Grupo Codorniu; Pere Llopart, de Corpinnat y Llopart Heretat, y Anton Castellà i Martín, del Consejo Regulador de la DO Catalunya.

La mesa permitió abordar cuestiones relacionadas con la adaptación del viñedo al cambio climático, la gestión eficiente de los recursos, el papel de nuevas variedades y materiales vegetales, así como las estrategias orientadas a reducir el uso de insumos y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles.
Las intervenciones coincidieron en señalar que la sostenibilidad ya no se limita únicamente al componente ambiental, sino que debe integrar rentabilidad económica, resiliencia agronómica y capacidad de mantener la competitividad del viñedo en el largo plazo.
Innovación y tecnología para una viticultura de precisión
La segunda mesa de debate, centrada en “Innovación y tecnología en el manejo de cultivo”, puso el foco en el proceso de transformación tecnológica que está viviendo el viñedo.
Moderada por Máximo Gómez, director de Revista Campo, contó con la participación de Carlos Lucas, de New Holland;
Antonio Díaz, de ID David; Emili Matas, de Agro Alsina; Adrián Navacerrada, de AGC Tecnologies; Ana Díez, de Neiker y Ricard Fusté, de Bodegas Sumarroca.
El debate permitió analizar el papel creciente de la mecanización y de las nuevas herramientas digitales para optimizar operaciones, mejorar la eficiencia y reducir costes de producción.

Entre las cuestiones abordadas destacaron el avance de la automatización en determinadas labores del cultivo, el uso de maquinaria especializada, la incorporación de soluciones de agricultura de precisión y el potencial de tecnologías capaces de aumentar la capacidad de decisión del productor mediante una gestión más eficiente del viñedo.
Las intervenciones pusieron sobre la mesa cómo la innovación ya no responde únicamente a una mejora productiva, sino que se ha convertido en una herramienta estratégica para garantizar sostenibilidad, trazabilidad y competitividad.

Como han coincidido, el gran reto de la mecanización se encuentra en la formación. Para que la tecnología despliegue todo su potencial en el viñedo, el factor humano sigue siendo la pieza clave. Las herramientas digitales y la maquinaria de última generación solo se traducen en una mejora real cuando quienes trabajan el campo se sienten cómodos y seguros al utilizarlas. Por eso, acompañar la innovación técnica con una formación accesible y cercana es el mejor camino para que el sector adopte estos avances con confianza y los transforme en un verdadero motor de progreso.
Demostraciones en campo y transferencia de conocimiento
Tras el bloque técnico, la jornada concluyó con las demostraciones en campo, uno de los espacios con mayor interés para los asistentes.
Las demostraciones permitieron trasladar al terreno soluciones reales vinculadas a maquinaria para viñedo, manejo del cultivo, tratamientos y nuevas tecnologías aplicadas a explotación, favoreciendo el intercambio directo entre fabricantes, técnicos y viticultores.

Así Demoviña cierra su cuarta edición reforzando su papel como punto de encuentro para el sector vitivinícola.
El encuentro deja una conclusión compartida por profesionales y empresas: el futuro del viñedo pasa por combinar innovación, transferencia de conocimiento y adaptación para construir modelos productivos más eficientes, sostenibles y preparados para responder a los retos de los próximos años.

Fuente : revistacampo.es/































