- La tecnología, el cuidado de la salud animal y la formación permanente se consolidan como pilares clave para elevar la productividad y satisfacer las demandas actuales de la industria
La productividad y longevidad de las vacas lecheras se han convertido en factores cada vez más relevantes para la sostenibilidad y competitividad de la industria, marcada por mayores exigencias productivas, avances tecnológicos y la necesidad de optimizar la gestión de los rebaños.
Estas materias fueron parte de las Jornadas Técnicas Cooprinsem en su edición 2026, encuentro que reunió en Osorno a más de 300 productores, médicos veterinarios y representantes de la industria para analizar tendencias y desafíos que hoy impactan a la producción bovina. Entre los asistentes hubo consenso en que la incorporación de nuevas herramientas y conocimientos resulta clave para fortalecer la eficiencia de los sistemas productivos.
“Hoy la salud animal, la nutrición y la tecnología están cada vez más integradas. La incorporación de nuevas herramientas permite un monitoreo más preciso de los sistemas productivos y contribuye a mejorar los estándares de producción”, comentó Álvaro Malhue, médico veterinario de Virbac Chile, en el marco de las Jornadas Técnicas Cooprinsem.
Según explica el especialista, la tecnología ha adquirido un rol cada vez más importante dentro de los sistemas productivos, permitiendo acceder a información más precisa para la toma de decisiones y la gestión de los procesos en terreno.
“Hoy vemos cómo la tecnología se ha incorporado cada vez más a los sistemas productivos, permitiendo un monitoreo más preciso y una mejor gestión de los procesos, lo que contribuye directamente a la eficiencia y productividad. Asimismo, la capacitación permanente y el intercambio de conocimientos son fundamentales para que productores y profesionales cuenten con las mejores herramientas para enfrentar los desafíos del rubro”, agregó.
Entre las estrategias que hoy están ganando relevancia en la industria destacan aquellas orientadas a optimizar la gestión de los rebaños mediante tecnología, evaluar el impacto de la duración de la lactancia en la rentabilidad de los sistemas productivos y fortalecer la competitividad del negocio lechero.
Para Malhue, este tipo de espacios también permiten contrastar experiencias y conocer distintas formas de abordar los desafíos productivos. “Uno puede ver distintas realidades, compartir experiencias y acceder a nuevas herramientas que ayudan a mejorar los estándares de producción en Chile. Ese intercambio de conocimientos es valioso para productores, médicos veterinarios y todos quienes participan de la actividad ganadera”, concluyó.
































