Fue en un viaje a Italia cuando Carles Sumarroca i Coixet (Llimiana, Pallars Jussà, 1933) tuvo la posibilidad de familiarizarse con el cultivo de plantas ‘in vitro’. «Lo vi como una oportunidad para mejorar la calidad de las plantas de frutales que se plantaban aquí, eran planteles provenientes de viveros tradicionales que no tenían las garantías de calidad y de genética que aporta la multiplicación ‘in vitro'», explica hoy Sumarroca, 40 años después de la fundación de Agromillora, una de sus empresas más desconocidas, pero también más exitosas. «En ese momento no existía la ambición de hacer un gran laboratorio multinacional, como después ha ocurrido, pero si de aportar este punto de innovación y mejora a nuestra industria viverística: ¡la palabra ‘mejora’ [millora, en catalán] se incorporó desde el inicio al proyecto, incluso en el nombre!», exclama el empresario a preguntas de este diario.
El origen de todo se halla en una finca que colinda con los viñedos de las Bodegues Sumarroca, en Subirats (Alt Penedès), donde el material vegetal destinado a la reproducción (a partir de semillas propias o por encargo de algún cliente) es sometido a una verificación sanitaria y genética antes de ser considerado apto para la venta comercial. «Cuando se consigue el que llamamos material inicial, a partir de esas microplantas reproducidas en laboratorio y seleccionadas prácticamente de manera manual, se lleva a unos espacios controlados, una especie de cámaras de seguridad en las que empieza a crecer, protegido de cualquier agente exterior y con dispositivos de humedad y riego para asegurar su correcto crecimiento», explica Patrícia Pujadas, directora de Márketing de la compañía. Una vez desarrolladas, esas mismas plantas pasan a los invernaderos que la empresa tiene en distintas instalaciones, como la del Centro Monistrol, en Sant Sadurní d’Anoia, donde permanecerán, también bajo condiciones vigiladas, hasta que sean viables y puedan ser comercializadas.
Y ahora, los frutos rojos y los aguacates
«Estamos siempre pensando en nuevos proyectos e innovaciones que puedan seguir alimentando nuestro crecimiento y la capacidad para seguir acompañando a la gran transformación tecnológica de la industria agrícola a nivel mundial», responde Sumarroca a la pregunta de cuáles son sus próximos proyectos en Agromillora. La compañía está especialmente implicada en el desarrollo de la gama de plantas de frutos rojos o ‘berries’ (lo que incluye arándanos, fresas, moras y frambuesas) un alimento que en los últimos tiempos ha registrado una alta demanda de consumo y que se está plantando también de manera generalizada. «Pero también hay interés por nuevas especies para incorporar al sistema de multiplicación ‘in vitro’, como los aguacates«, agrega el empresario.
En paralelo, la firma acaba de abrir nuevos centros de producción en México y en Perú «para atender a estos grandes mercados de producción agrícola», señala. «Tampoco quiero dejar de mencionar -añade Sumarroca- la capacidad de internacionalización y, por tanto, los proyectos iniciados desde muy al principio en Norteamérica, Sudamérica o en lugares tan lejanos como Australia, que han permitido crear un equipo multinacional del que me siento muy orgulloso».
«La voluntad de Agromillora es seguir participando de forma activa en la gran transformación tecnológica de la agricultura que ha permitido dar un salto de productividad lo suficientemente importante como para asegurar la capacidad de alimentar a la población creciente utilizando menos recursos: la tierra disponible para cultivo, (y especialmente el agua disponible), no crece sino todo lo contrario», concluye.
Fuente: El periodico.com

































