Fue en un viaje a Italia cuando Carles Sumarroca i Coixet (Llimiana, Pallars Jussà, 1933) tuvo la posibilidad de familiarizarse con el cultivo de plantas ‘in vitro’. «Lo vi como una oportunidad para mejorar la calidad de las plantas de frutales que se plantaban aquí, eran planteles provenientes de viveros tradicionales que no tenían las garantías de calidad y de genética que aporta la multiplicación ‘in vitro'», explica hoy Sumarroca, 40 años después de la fundación de Agromillora, una de sus empresas más desconocidas, pero también más exitosas. «En ese momento no existía la ambición de hacer un gran laboratorio multinacional, como después ha ocurrido, pero si de aportar este punto de innovación y mejora a nuestra industria viverística: ¡la palabra ‘mejora’ [millora, en catalán] se incorporó desde el inicio al proyecto, incluso en el nombre!», exclama el empresario a preguntas de este diario.

Agromillora es en la actualidad un gigante viverístico referente a nivel mundial, que cada año produce más de 80 millones de plantas, está presente en 12 países y que, solo en España, facturó más de 36 millones de euros en 2024. Con 1.500 empleados, dispone de 628.000 metros cuadrados de invernaderos. Pero si por algo es famosa en el sector es por haber dio la compañía que introdujo el cultivo en seto del olivar, es decir, la plantación del arbolado agrupado en línea recta y con las ramas creciendo en vertical (y no en copa), de manera que tanto su cultivo y tratamiento como la posterior cosecha resultan mucho más sencillas y eficientes, ya que se pudieron mecanizar. Fue una idea que supuso auténtica revolución en la agricultura, porque aumentó el rendimiento del olivar y redujo la necesidad de mano de obra.
«La propuesta de densificación y cosecha mecánica que ‘inventó’ Agromillora a finales del siglo pasado han permitido que ese cultivo pueda mantener un coste de producción asumible», prosigue el fundador. «Se han transformado más de 400.000 hectáreas en todo el mundo con este sistema y la empresa ha producido más de 300 millones de olivos en varios países para atender esta demanda, especialmente de nuestras variedades autóctonas arbequina y arboçana», describe.
Para Sumarroca, sin embargo, uno de los mayores orgullos de Agromillora es su «corazón tecnológico, que ha sido y sigue siendo el desarrollo a escala industrial e internacional de la multiplicación ‘in vitro’ de muchas especies… Al cabo de los años, ha logrado liderar esta industria de especialidad llevando la eficiencia de esta tecnología a un nivel nunca alcanzado antes», subraya el propietario de la compañía, que dispone de 11 laboratorios y 12 viveros en todo el mundo donde desarrolla microplantas de olivos, frutales, frutos secos, frutos rojos, cítricos, vid, frutas tropicales y plantas ornamentales, creadas mediante la multiplicación en frascos y matraces.

El origen de todo se halla en una finca que colinda con los viñedos de las Bodegues Sumarroca, en Subirats (Alt Penedès), donde el material vegetal destinado a la reproducción (a partir de semillas propias o por encargo de algún cliente) es sometido a una verificación sanitaria y genética antes de ser considerado apto para la venta comercial. «Cuando se consigue el que llamamos material inicial, a partir de esas microplantas reproducidas en laboratorio y seleccionadas prácticamente de manera manual, se lleva a unos espacios controlados, una especie de cámaras de seguridad en las que empieza a crecer, protegido de cualquier agente exterior y con dispositivos de humedad y riego para asegurar su correcto crecimiento», explica Patrícia Pujadas, directora de Márketing de la compañía. Una vez desarrolladas, esas mismas plantas pasan a los invernaderos que la empresa tiene en distintas instalaciones, como la del Centro Monistrol, en Sant Sadurní d’Anoia, donde permanecerán, también bajo condiciones vigiladas, hasta que sean viables y puedan ser comercializadas.

Y ahora, los frutos rojos y los aguacates

«Estamos siempre pensando en nuevos proyectos e innovaciones que puedan seguir alimentando nuestro crecimiento y la capacidad para seguir acompañando a la gran transformación tecnológica de la industria agrícola a nivel mundial», responde Sumarroca a la pregunta de cuáles son sus próximos proyectos en Agromillora. La compañía está especialmente implicada en el desarrollo de la gama de plantas de frutos rojos o ‘berries’ (lo que incluye arándanos, fresas, moras y frambuesas) un alimento que en los últimos tiempos ha registrado una alta demanda de consumo y que se está plantando también de manera generalizada. «Pero también hay interés por nuevas especies para incorporar al sistema de multiplicación ‘in vitro’, como los aguacates«, agrega el empresario.

En paralelo, la firma acaba de abrir nuevos centros de producción en México y en Perú «para atender a estos grandes mercados de producción agrícola», señala. «Tampoco quiero dejar de mencionar -añade Sumarroca- la capacidad de internacionalización y, por tanto, los proyectos iniciados desde muy al principio en Norteamérica, Sudamérica o en lugares tan lejanos como Australia, que han permitido crear un equipo multinacional del que me siento muy orgulloso».

«La voluntad de Agromillora es seguir participando de forma activa en la gran transformación tecnológica de la agricultura que ha permitido dar un salto de productividad lo suficientemente importante como para asegurar la capacidad de alimentar a la población creciente utilizando menos recursos: la tierra disponible para cultivo, (y especialmente el agua disponible), no crece sino todo lo contrario», concluye.

Fuente: El periodico.com

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