El tren de sistemas frontales y el río atmosférico categoría 5 que azotan a gran parte de Chile amenazan severamente la biodiversidad invisible del país: las abejas nativas o silvestres. Mientras la emergencia preventiva abarca 10 regiones por inundaciones, crecidas de ríos y remociones en masa, los científicos advierten que la destrucción subsuperficial del suelo está provocando un colapso silencioso en los ecosistemas de polinización.

Un temporal histórico contra un ecosistema frágil

El evento meteorológico actual, catalogado como uno de los más intensos del último siglo, golpea con acumulaciones de agua extremas que superan los 150 milímetros en la Región Metropolitana y los 250 milímetros en el Maule y Biobío. Estas zonas coinciden trágicamente con el área de mayor concentración de abejas nativas en Chile, donde se registra cerca de un 70% de endemismo (especies que solo existen en este territorio).

El drama oculto de los nidos subterráneos

A diferencia de la abeja de miel (Apis mellifera), que cuenta con la protección de colmenas artificiales y apicultores que pueden evacuar sus apiarios, el 70% de las especies nativas chilenas nidifica bajo tierra.
  • Ahogamiento masivo: La saturación extrema y rápida de los suelos genera la inundación directa de los túneles y galerías subterráneas. Las larvas y los adultos en diapausa invernal mueren asfixiados.
  • Remoción en masa: Sernageomin ya advirtió una alta probabilidad de deslizamientos de tierra y aluviones en sectores precordilleranos. Estos fenómenos sepultan de forma irreversible los hábitats de anidación de géneros nativos únicos.
  • Pérdida de linajes solitarios: Al ser especies mayoritariamente solitarias, la pérdida de una hembra constructora o la destrucción de su nido específico corta de inmediato la continuidad genética de esa micro-población, acelerando el riesgo de extinción en especies críticas como la Caupolicana fulvicollis.

La crisis post-temporal: Hambre y hongos

El impacto del sistema frontal no terminará cuando pare de llover. Los expertos de instituciones como el Laboratorio de Ecología de Abejas de la UCM anticipan dos efectos críticos para las semanas posteriores:
  1. Destrucción de la flora y lavado de néctar: Las lluvias torrenciales deshojan y dañan las primeras floraciones invernales. Al no poseer grandes almacenes de miel como las abejas europeas, las abejas nativas enfrentarán un estrés nutricional agudo debido a la escasez inmediata de alimento.
  2. Hongos letales por humedad: El agua acumulada que quede atrapada en las cavidades de madera o tierra generará un microclima de alta humedad, detonando la proliferación de hongos microscópicos que pudren el «pan de abeja» (alimento almacenado) y envenenan los nidos sobrevivientes.

Diagnóstico de vulnerabilidad climática en Chile

Especie / Grupo Tipo de Nidificación Principal Amenaza del Sistema Frontal
Abejas del Celofán (Colletidae) Subterránea (túneles en suelo). Inundación de celdas y asfixia de larvas.
Abejorro Nativo (Bombus dahlbomii) Cavidades abandonadas / suelo. Inundación de nidos y pérdida de reinas invernales.
Abejas Cortadoras de Hojas (Megachilidae) Cavidades en madera / tallos secos. Pudrición del nido por hongos debido a la humedad.

La urgencia de la conservación territorial

Científicos y organizaciones como la Fundación Abejas de Chile insisten en que la crisis climática, manifestada en este río atmosférico extremo, obliga a replantear la protección de los suelos. La urbanización desmedida y la pérdida de vegetación nativa en los cerros eliminan las barreras naturales contra la erosión. Proteger los perfiles de suelo y evitar las intervenciones mecánicas en áreas silvestres tras el temporal será vital para permitir que las pocas poblaciones subterráneas sobrevivientes logren emerger en la primavera.
Agreganos como fuente preferida en Google
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Innova