El presidente de la Asociación Gremial de Agricultores Unidos AG, Camilo  Guzmán, advirtió que la banca «no puede prestarle a un rubro lleno de  distorsiones» y emplazó al Gobierno: la reconstrucción del agro no se financia con bonos, sino con instituciones de competencia activas y con la Ley del Grano  tramitada con urgencia. 

Mientras la ayuda de emergencia por el temporal avanza en el sur, hay otra  sequía que no sale en las noticias. Según datos públicos de la Comisión para el  Mercado Financiero (CMF), las colocaciones bancarias al sector  silvoagropecuario cayeron un 30,6% desde su máximo de octubre de 2021 —de  223,1 a 154,8 millones de UF a mayo de 2026— y retrocedieron al nivel de agosto de 2012: catorce años borrados. En La Araucanía la situación es peor: el crédito  firmado en la región suma hoy 6,4 millones de UF, un tercio menos que en 2012.  Las cifras corresponden a la banca regulada y no incluyen INDAP, cooperativas ni casas comerciales. 

Los datos pueden revisarse en una plataforma pública que comenzó a circular  entre agricultores —basanos.duckdns.org—, que reúne información oficial de la  CMF, ODEPA, Aduanas y el INE, y enlaza cada cifra a su fuente. «Esa página no  tiene dueño, ni logo, ni firma: es de todos. Esto ya no es una sensación de los  agricultores: los datos hablan por sí solos», señaló Guzmán. 

Para el dirigente, el diagnóstico es directo: «Los bancos no pueden prestarle a un  rubro lleno de distorsiones. Donde hay un solo comprador, donde el precio se fija  a su arbitrio y se conoce después de la siembra, no hay flujo que un banco pueda  proyectar. El banco no es el villano: es el termómetro de una cancha torcida». 

Guzmán recordó que el banco agrícola por excelencia, Rabobank —cooperativo,  creado por los propios agricultores holandeses y presente en el campo de todo el  mundo—, cerró sus operaciones en Chile en 2017, cuando llegó a ser uno de los  mayores colocadores del rubro. «No se fue porque no entendiera de agricultura.  Se fue porque la entiende mejor que nadie: miró un mercado donde el productor  no es dueño ni de su precio, y concluyó lo obvio: así no hay a quién prestarle». 

El dirigente advirtió que sin crédito la reconstrucción del sur quedará a medias, y  que el costo lo pagan todos los chilenos: menos siembra, más importación y  comida más cara. «La reconstrucción no se financia con bonos. Se financia con  una economía donde las distorsiones se combaten hasta eliminarlas; donde la 

Fiscalía Nacional Económica, la Comisión Antidistorsiones y el Tribunal de la  Libre Competencia son instituciones activas y fuertes, que no permiten llegar al  punto en que estamos: un campo donde ya ni la banca puede operar». 

Guzmán pidió además que «de una vez por todas se active la Ley del Grano: que  se tramite en el Congreso y que el Gobierno le ponga urgencia», aunque advirtió  que «esa ley, sola, no basta: sin instituciones que defiendan la competencia todos  los días, ninguna ley alcanza». Y cerró: «El día que la cancha se nivele, la plata  vuelve sola. Y si esto sigue igual, que nadie diga que no se sabía». 

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Sobre Agricultores Unidos AG: asociación gremial que agrupa y representa a agricultores de la  zona sur, con foco en la agricultura tradicional y familiar. Contacto de prensa disponible a través  del equipo de comunicaciones del gremio.

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