Australia ha confirmado por primera vez la detección en su territorio de la cepa altamente patógena del virus de la gripe aviar H5N1 que ha provocado brotes sin precedentes en aves silvestres, aves de corral y diversas especies de mamíferos en distintos continentes. El hallazgo se produce en un momento de creciente preocupación internacional por la capacidad del virus para adaptarse a nuevos hospedadores, después de que investigaciones recientes hayan comenzado a esclarecer cómo logra infectar al ganado bovino, una especie que hasta hace poco no se consideraba especialmente vulnerable a este patógeno.
Las autoridades australianas informaron de que las pruebas realizadas en el Centro Australiano para la Preparación ante Enfermedades (ACDP) de CSIRO confirmaron la presencia del virus de la influenza aviar H5 de alta patogenicidad en un págalo pardo hallado en Australia Occidental. Se trata de la primera detección en el país de la variante que actualmente circula a escala global y que ha generado una alerta sanitaria internacional por su expansión entre especies animales.
Además, muestras obtenidas de un petrel gigante también resultaron positivas para gripe aviar H5 en un laboratorio regional de Australia Occidental y están siendo sometidas a análisis de confirmación. Ambas aves corresponden a especies marinas migratorias que visitan ocasionalmente el sur de Australia y fueron encontradas en una zona aislada de un parque nacional próximo a Esperance.
Aunque las autoridades han subrayado que no se han detectado casos en explotaciones avícolas ni existen evidencias de mortalidad masiva de fauna silvestre, la detección ha activado los protocolos de vigilancia y respuesta previstos para este escenario.
«La detección se está tomando muy en serio, y Australia lleva varios años preparándose para este escenario», afirmó la jefa veterinaria de Australia, Beth Cookson. Según explicó, el país está preparado para responder con rapidez con el objetivo de proteger la producción avícola y minimizar el impacto sobre la fauna silvestre y las comunidades.
La llegada del virus al continente australiano se produce tiempo después de la expansión internacional del clado 2.3.4.4b de H5N1, una variante que ha demostrado una capacidad sin precedentes para saltar entre especies. Además de causar graves brotes en aves, el virus ha sido detectado en numerosos mamíferos, incluidos zorros, felinos, leones marinos y visones, lo que ha incrementado la preocupación de la comunidad científica por su potencial evolutivo.
Gripe aviar en mamíferos
Uno de los episodios que más atención ha suscitado durante los últimos meses ha sido la aparición de infecciones en ganado lechero en Estados Unidos. Desde principios de 2024, el país ha registrado brotes que afectaron a vacas lecheras y que se caracterizaron por una presentación clínica inusual: en lugar de provocar principalmente enfermedad respiratoria, el virus causó una grave mastitis necrotizante, es decir, una inflamación severa de la glándula mamaria acompañada de elevadas concentraciones virales en la leche.
Ahora, un estudio publicado en Science Advances ha comenzado a arrojar luz sobre los mecanismos biológicos que explican este comportamiento inesperado.
Los investigadores analizaron la distribución de los receptores celulares que utiliza el virus para infectar los tejidos bovinos y descubrieron que la glándula mamaria presenta una abundancia excepcional de estructuras moleculares compatibles con la unión del H5N1. En concreto, identificaron una gran cantidad de glicanos sialilados unidos tanto a proteínas de tipo N como de tipo O, que actúan como puntos de anclaje para el virus.
Por el contrario, la tráquea bovina mostró una disponibilidad mucho más limitada de receptores adecuados para la infección. Los análisis revelaron que carece de determinados glicanos N-ligados que parecen ser fundamentales para que el virus pueda adherirse eficazmente a las células respiratorias.
Esta diferencia podría explicar por qué las vacas infectadas desarrollan lesiones graves en la ubre mientras presentan una afectación respiratoria mínima o incluso inexistente. Según los autores, la distribución anatómica de estos receptores ofrece una base molecular para comprender el singular tropismo tisular observado en el ganado bovino.
Los hallazgos ayudan a explicar uno de los aspectos más sorprendentes de los brotes registrados en Estados Unidos: que el H5N1 haya encontrado una vía de adaptación completamente distinta a la observada en otros mamíferos. Para los investigadores, se trata de una presentación única entre las infecciones conocidas por virus de la gripe en mamíferos y evidencia una ruta de adaptación previamente no reconocida.
La importancia del estudio trasciende el caso del ganado bovino. Los autores advierten de que el virus continúa ampliando su rango de hospedadores y recuerdan que recientemente se notificó el primer caso confirmado de infección por H5N1 en una oveja en Reino Unido. Este tipo de eventos pone de manifiesto la necesidad de reevaluar cómo se determina la susceptibilidad de distintas especies animales frente a la influenza aviar.
Aunque las infecciones en bovinos se han limitado hasta ahora a Estados Unidos, los científicos consideran que la circulación global del virus en aves silvestres podría facilitar su introducción en nuevas regiones del mundo. También señalan que todavía se desconoce si otras especies de bóvidos o diferentes razas de ganado presentan niveles similares de susceptibilidad.
Expansión global
En este contexto, la detección del H5N1 en Australia representa un nuevo capítulo en la expansión global del virus. El Gobierno australiano ha insistido en que el riesgo para la salud pública sigue siendo bajo, ya que las infecciones humanas son poco frecuentes y suelen requerir contacto estrecho con animales infectados. Asimismo, recordó que los productos avícolas siguen siendo seguros para el consumo cuando se manipulan y cocinan adecuadamente.
Para reforzar la preparación nacional, el Ejecutivo australiano ha destinado más de 113 millones de dólares a medidas de vigilancia, respuesta y coordinación frente a una posible incursión del virus. Desde 2024, además, se han realizado ejercicios nacionales de simulación y se creó un grupo de trabajo específico para coordinar la respuesta entre organismos sanitarios, veterinarios y de gestión de emergencias.
«La inversión realizada demuestra que nos tomamos muy en serio los riesgos de la gripe aviar H5», señaló la ministra de Agricultura, Pesca y Silvicultura, Julie Collins.
Mientras las autoridades australianas tratan de determinar si la detección se limita a casos aislados en aves migratorias o si existe una circulación más amplia en la fauna silvestre, los nuevos hallazgos científicos sobre la infección en bovinos ilustran la extraordinaria capacidad de adaptación del H5N1. Una combinación que refuerza la importancia de la vigilancia internacional ante un virus que continúa sorprendiendo a los expertos por su habilidad para cruzar barreras entre especies.
Fuente : Gaceta médica

































