Investigadores de INIA Remehue y representantes de la academia y productores nacionales participaron en el encuentro realizado en Buenos Aires, donde se presentaron resultados sobre el costo y la efectividad de distintas medidas de mitigación aplicables a la producción de carne bovina.
Cinco países del Cono Sur cerraron esta semana un proceso de dos años de trabajo colaborativo orientado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la ganadería bovina de carne. El cierre se concretó en el Taller Regional Final del proyecto «Desarrollo de estrategias de mitigación para el sector ganadero mediante un enfoque colaborativo en el Cono Sur», realizado los días 1 y 2 de septiembre en Buenos Aires, Argentina, y que contó con la participación de los investigadores de INIA Remehue Ignacio Beltrán y Camila Muñoz.
Este macroproyecto fue financiado y articulado a través del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (PROCISUR), una plataforma de integración y cooperación regional en ciencia, tecnología e innovación agropecuaria creada en 1980.
La iniciativa, coordinada por INIA Chile, reunió a las cinco instituciones nacionales de investigación agropecuaria del Cono Sur —Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay— y articuló capacidades de investigación junto a actores vinculados a la producción bovina de carne de los cinco países. La coordinación técnica estuvo a cargo de Ignacio Beltrán, investigador de INIA Remehue.
«Este taller nos permitió cerrar un proceso de trabajo colaborativo entre los cinco países del Cono Sur, poniendo en común los resultados alcanzados y avanzando en la discusión sobre cómo llevar estas estrategias de mitigación desde la evaluación técnica y económica hacia su implementación real en los sistemas de producción bovina de carne», explicó Beltrán.
Al proceso se sumaron 32 expertos de la región: 13 representantes de investigación y academia, 11 del sector privado y 8 de instituciones públicas, una composición que —según los organizadores— permitió incorporar distintas perspectivas sobre la factibilidad y aplicabilidad de las medidas de mitigación en los sistemas productivos del Cono Sur.
Durante el encuentro se presentaron los resultados de las Curvas de Costos Marginales de Abatimiento (MACC) elaboradas para cada país, una herramienta que permite estimar el costo de reducir una tonelada de CO₂ equivalente y ordenar las alternativas de mitigación desde las más costo-efectivas hasta las de mayor costo de implementación.
Según los resultados presentados, las medidas más costo-efectivas están asociadas principalmente a mejoras en la eficiencia productiva de los sistemas bovinos de carne, como una mayor calidad de la dieta, el mejoramiento genético y la optimización del manejo del pastoreo. De acuerdo con los investigadores, estas mejoras pueden traducirse en mayores ganancias de peso y ciclos productivos más cortos, lo que permite producir de forma más eficiente y, al mismo tiempo, reducir las emisiones asociadas.
Por Chile también participaron Rodrigo Arias, académico de la Universidad Austral de Chile; Marcela Espinoza, de Frigorífico Saval; y Rodrigo Mardones, de Agrollanquihue, quienes aportaron las miradas de la academia y del sector privado a la discusión regional.
El taller incluyó además una evaluación crítica de los resultados obtenidos en cada país, en la que se identificaron fortalezas, limitaciones detectadas durante la ejecución del proyecto y aspectos a considerar en futuras iniciativas colaborativas sobre mitigación de emisiones en la producción bovina de carne del Cono Sur.
Con este cierre, los equipos de los cinco países buscan ahora dar continuidad al trabajo conjunto, avanzando desde la evaluación técnica y económica hacia la implementación de estas estrategias en los sistemas productivos de la región.





































