Con este nuevo enfoque, Bruselas pretende reforzar el recorrido de la innovación desde las primeras etapas de investigación hasta su aplicación y comercialización, así como acelerar la incorporación de nuevos conocimientos, buenas prácticas y tecnologías por parte de agricultores, silvicultores, empresas y comunidades rurales.
La Comisión parte de que Europa mantiene una posición destacada en investigación, pero considera que todavía existe margen para mejorar la transformación del conocimiento científico en resultados concretos que aporten productividad, resiliencia y competitividad al sector agroalimentario.
Ocho áreas para orientar la investigación agraria europea
AgRI 2040 establece ocho áreas preliminares de actuación que deberán seguir desarrollándose con la participación de los agentes implicados. Entre ellas figura específicamente la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica.
El marco incluye también los suelos, los agroecosistemas, el agua y los nutrientes; los sistemas de cultivo, la sanidad vegetal y los cultivos proteicos; los sistemas ganaderos, la sanidad y el bienestar animal; la bioeconomía; los bosques multifuncionales; las zonas rurales, los servicios y el relevo generacional; y el fortalecimiento de las cadenas de valor agroalimentarias.
La estrategia busca que agricultores, silvicultores, asesores y otros actores rurales participen no solo como destinatarios de las innovaciones, sino también en la identificación de necesidades y en el desarrollo y ensayo de soluciones que puedan utilizarse en condiciones reales.
Para favorecer esa transferencia, la Comisión plantea asimismo reforzar las conexiones entre instrumentos europeos. Entre los ejemplos señalados figura una mayor vinculación entre Horizonte Europa y la Política Agraria Común (PAC), conectando iniciativas como los Living Labs y los Grupos Operativos.
Del laboratorio al mercado
Uno de los ejes centrales de la nueva estrategia es precisamente reducir la distancia entre la investigación y su aplicación comercial. Bruselas quiere fortalecer los vínculos entre investigación, innovación y emprendimiento y facilitar que los resultados obtenidos con financiación europea puedan convertirse en nuevas tecnologías, productos, servicios y modelos de negocio.
Este planteamiento incluye el apoyo al desarrollo de startups, empresas en crecimiento y pymes, pero también pretende involucrar a agricultores, empresas alimentarias, investigadores, asesores y administraciones públicas.
La Comisión identifica como desafíos para el sector agroalimentario europeo el cambio climático, las limitaciones de recursos, la inestabilidad geopolítica, la escasez de trabajadores y determinadas capacidades profesionales, la evolución de las demandas de los consumidores y una creciente competencia internacional.
Food 2040 amplía el foco al conjunto del sistema alimentario
Food 2040 completa la estrategia mediante seis áreas de actuación relacionadas con los sistemas alimentarios. Entre ellas se encuentran los sistemas alimentarios vinculados al territorio; las dietas saludables y sostenibles; la eficiencia en el uso de los recursos y la contaminación cero; los entornos alimentarios y el empoderamiento de los consumidores; el escalado de innovaciones y modelos empresariales y las soluciones para unos sistemas alimentarios más justos; y los alimentos procedentes del medio acuático.
Los dos marcos se articulan, además, alrededor de seis prioridades transversales: competitividad y crecimiento empresarial; seguridad alimentaria, resiliencia y preparación; recursos naturales y circularidad; seguridad de alimentos y piensos, nutrición y salud; equidad; y cooperación internacional.
La nueva orientación se enmarca en la Visión para la Agricultura y la Alimentación presentada por la Comisión Europea en febrero de 2025, que establece entre sus objetivos avanzar hacia un sector agroalimentario europeo más competitivo, resiliente, sostenible y atractivo.
El siguiente paso será la Conferencia Europea AgRI 2040, prevista para los días 24 y 25 de septiembre en Bruselas. El encuentro reunirá a responsables políticos, agricultores, investigadores, empresas, startups, pymes, asesores y otros representantes del sector para continuar definiendo las prioridades de investigación e innovación que deberán responder a las necesidades futuras de la agricultura, la silvicultura y las zonas rurales europeas.



































