Vinculación académica y desarrollo productivo
El pasado miércoles 9 de septiembre, el Centro de Extensión de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile albergó el «Seminario de Innovación Abierta y Vinculación Academia-Industria en el Sector Vitivinícola». La iniciativa fue organizada de forma conjunta por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la Casa de Bello, la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile y Viña Concha y Toro, con el objetivo de consolidar una agenda de trabajo colaborativo entre el conocimiento científico y las necesidades productivas del sector.
La ciencia al servicio del desarrollo nacional y del territorio
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida de la directora de Innovación de la VID, María Isabel Guerra, quien destacó la trascendencia de reunir en un mismo espacio a investigadoras, investigadores y representantes de la industria vitivinícola.
En su intervención, la directora subrayó que el compromiso de la Universidad de Chile como institución pública no concluye en la generación de conocimiento de excelencia, sino que implica ponerlo de manera activa al servicio del desarrollo país, de su aparato productivo y de sus territorios.
Guerra expuso que los complejos escenarios que enfrenta el rubro —tales como el cambio climático, la disponibilidad hídrica, la salud de los suelos, las exigencias de sustentabilidad y las normativas de consumo en los mercados internacionales— no pueden resolverse únicamente desde los laboratorios ni tampoco sin inversión en el campo. Explicó que la innovación abierta ocurre cuando el conocimiento científico y la experiencia industrial trabajan sobre el mismo problema, con los mismos datos y en un horizonte compartido. En su presentación, la directora destacó la actividad de innovación de la Facultad de Ciencias Agronómicas, destacando que la facultad posiciona a la universidad en un lugar de vanguardia en la materia, ya que aporta aproximadamente el 11% de las tecnologías generadas en toda la institución y lidera ampliamente los contratos de licenciamiento, al concentrar más del 35% del total universitario. Por último, reafirmó el compromiso de la Dirección de Innovación para acompañar a los equipos académicos en la protección intelectual y en la transferencia de sus resultados a la sociedad y al sector productivo.
Innovación basada en la ciencia para la vitivinicultura del futuro
En la exposición principal, el director del Centro de Investigación e Innovación (CII) de Viña Concha y Toro, Álvaro González, presentó el modelo de «innovación basada en la ciencia» que impulsa la empresa desde su centro ubicado en la Región del Maule. Durante su intervención, el ejecutivo detalló los siete grandes objetivos estratégicos que articulan la labor del centro para el periodo 2026-2029.
González explicó que una de las líneas prioritarias es la obtención de materiales vegetales de alta calidad sanitaria, hito que requirió una década de trabajo y que recientemente obtuvo la autorización del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para certificar plantas libres de virus relevantes. En el área de agroecología y sustentabilidad, destacó los avances en micorrización para incrementar la productividad, la selección de microrganismos biocontroladores como el hongo Talaromyces, la valorización de residuos agrícolas mediante peletización de compost y la modelación de captura de carbono en el suelo bajo distintos escenarios climáticos.
Asimismo, el director del CII presentó la plataforma digital «Vendimia 5.0», enfocada en la gestión de riego en tiempo real con uso de sensorización e imágenes satelitales, sumada al desarrollo de modelos de inteligencia artificial para pronosticar cosechas y evaluar estados de madurez. González abordó también el trabajo en productos funcionales y antioxidantes a partir de polifenoles del orujo, la incorporación de científicos sociales para comprender los hábitos de consumo, la caracterización científica del terroir en viñedos icónicos como Don Melchor, y la consolidación de un ecosistema abierto que conecta a la empresa con universidades y startups tecnológicas.
Liderazgo académico y capacidades en transferencia tecnológica
A su turno, el decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Prof. Claudio Pastenes, dio a conocer las capacidades institucionales de la facultad y su firme compromiso con la transferencia tecnológica.
Durante el relato de su presentación, el decano detalló las principales áreas de I+D+i que desarrolla el plantel, las cuales abarcan la viticultura sostenible, la enología y calidad de vinos, la microbiología enológica, la adaptación al cambio climático y la economía circular. Al respecto, enfatizó la ejecución de proyectos altamente competitivos financiados por fondos públicos como Fondecyt, Fondef, Corfo y FIA, los que han permitido levantar cerca de tres millones de dólares en financiamiento externo concursables en los últimos cinco años.
El decano remarcó además que la industria vitivinícola chilena destaca por ser una «industria educada», capacitada para sostener diálogos técnicos, por ejemplo sobre el metabolismo vegetal y la química del vino, en conjunto con la academia. Finalmente, resaltó el impacto formativo de la facultad a través del Magíster en Enología y Vitivinicultura y sus programas de postítulo, los cuales forman continuamente a los profesionales que lideran el sector.
Diálogo sobre el vínculo entre universidad e industria
La jornada culminó con un conversatorio moderado por el ejecutivo de innovación de la VID, Vicente Leyton, en el que participaron María Isabel Guerra, Álvaro González y el decano Claudio Pastenes.
Durante la conversación se profundizaron los desafíos para acortar la distancia entre el laboratorio y el mercado. Álvaro González señaló la importancia de agilizar los mecanismos de transferencia tecnológica y de mantener unidades de gestión que conecten de manera activa las necesidades de la empresa con las capacidades universitarias. Por su parte, María Isabel Guerra y el Prof. Pastenes coincidieron en la necesidad de estructurar incentivos adecuados para los equipos de investigación y estudiantes de pre y posgrado. Asimismo, recordaron el impacto de iniciativas históricas como el consorcio Tecnovid, haciendo un llamado a impulsar programas de financiamiento de largo aliento que fortalezcan el equipamiento científico y la investigación aplicada en el país, de manera asociativa con la industria.



































