En el marco del curso organizado por Agrotransfer México, «Experiencias en el Manejo y Control de Thrips Parvispinus», el Dr. Carlos Andrés Meza Tapia —productor agrícola, Director e Investigador de I+D de One Circularity y CEO de Terragénesis— abordó las estrategias innovadoras para enfrentar una de las plagas más desafiantes del sector hortícola actual.
Durante más de medio siglo, el manejo de plagas agrícolas se ha enfocado en la reducción de insectos mediante la aplicación intensiva de pesticidas. Sin embargo, factores como la creciente resistencia a las moléculas químicas, la pérdida de organismos benéficos y la limitada persistencia de los tratamientos tradicionales demuestran que este esquema reactivo está llegando a su límite.
En el caso de Thrips parvispinus, plaga emergente de gran impacto en cultivos de pimiento y otras hortalizas, las reinfestaciones recurrentes tras aplicaciones químicas intensivas evidencian que el problema trasciende el control del insecto: la clave reside en cómo la plaga altera la respuesta fisiológica del cultivo.
Frente a esta problemática, la interrogante fundamental pasa de ser “¿cómo eliminamos al trips?” a “¿cómo evitamos que el trips convierta a la planta en un hospedero ideal para reproducirse?”.
Biological Intelligence: La propuesta de Terragénesis
Desde Terragénesis, el Dr. Carlos Meza plantea que la transición hacia una agricultura regenerativa no consiste en sustituir moléculas sintéticas por insumos biológicos de forma lineal, sino en gestionar de manera integral las redes biológicas que definen la resiliencia del cultivo.
El enfoque propuesto por la firma busca impedir que la plaga reconfigure la fisiología del hospedero mediante el fortalecimiento de la salud vegetal desde el inicio del ciclo productivo. A través de tecnologías que potencian el microbioma, activan la Resistencia Sistémica Inducida y mantienen funcional la señalización del ácido jasmónico, la planta se transforma en un entorno desfavorable para la alimentación y reproducción de Thrips parvispinus.
Esta estrategia integra la microbiología, la ecología de insectos y la fisiología vegetal en una metodología preventiva y sostenible. Con la aplicación de la Biological Intelligence, la propia planta —respaldada por su microbioma— conserva el control de sus procesos fisiológicos, reduciendo significativamente la susceptibilidad del cultivo frente a ataques externos.
De esta manera, la biología pasa de ser un complemento secundario a convertirse en el eje estructurante de un modelo agrícola más productivo, resiliente y equilibrado.
Sobre la actividad y el evento
La ponencia se presentó en el marco del curso especializado «Experiencias en el Manejo y Control de Thrips Parvispinus», impartido por Agrotransfer. El encuentro contó con la participación de especialistas en sanidad vegetal y productores del sector hortícola.




































