• Se trata de una técnica LAMP-PCR desarrollada por la Universidad SEK con apoyo de FIA, que permitirá detectar virus y bacterias directamente en las colmenas, contribuyendo a prevenir enfermedades que pueden generar pérdidas económicas para los apicultores.

Las abejas cumplen un papel fundamental en la producción de alimentos, ya que su trabajo de polinización permite la reproducción de numerosas especies vegetales y contribuye directamente a la producción agrícola. Por eso, detectar oportunamente las enfermedades que afectan a las colmenas es clave para prevenir su propagación, proteger las poblaciones de abejas y mantener este importante servicio para la agricultura.

Para contribuir a esta detección temprana, el Instituto de Investigación Interdisciplinar en Ciencias Biomédicas SEK, de la Facultad de Ciencias de la Salud, en asociación con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), desarrolló un kit basado en reacciones LAMP colorimétricas, protocolos estandarizados y un laboratorio portátil.

La herramienta permitirá detectar en forma temprana once patógenos de relevancia sanitaria para las abejas, entre ellas en las que está enfocado el SAG en su labor fiscalizadora, como es la Loque americana, la Loque europea y la Acarapisosis, enfermedades infecciosas que afectan a las abejas melíferas y representan una amenaza para la actividad apícola.

La herramienta permitirá detectar de forma temprana once patógenos de relevancia sanitaria para las abejas, entre ellos los asociados a la Loque americana, la Loque europea y la Acarapisosis, enfermedades infecciosas que afectan a las abejas melíferas y que forman parte de la vigilancia sanitaria que realiza el SAG.

De esta forma, la herramienta permitirá reducir los tiempos asociados al diagnóstico y optimizar los recursos que el SAG destina al procesamiento de las muestras, ya que actualmente estas deben ser enviadas al Laboratorio Lo Aguirre para su análisis. Con el uso del kit, sería posible realizar una primera detección en terreno y derivar al laboratorio aquellas muestras que resulten positivas, reduciendo los traslados y los tiempos de espera.

Si bien el principal usuario de esta herramienta sería el SAG, a futuro su aplicación podría extenderse a los apicultores, facilitando la adopción oportuna de medidas de manejo sanitario.

Patricia Aldea Sánchez, investigadora y coordinadora principal del proyecto, explicó que durante los últimos 15 años las pérdidas anuales de colonias han alcanzado niveles muy superiores a los considerados saludables, destacando la importancia de las abejas para la producción de alimentos. En este contexto, el proyecto busca que los productores puedan detectar los patógenos antes de que provoquen mortalidades.

“Lo que nosotros queremos es que ellos detecten, cuando hay bajas cargas, antes de que sea un problema. Cuando tú lo detectas antes de que te empiece a causar mortalidades, puedes tomar acciones y aplicar tratamientos sanitarios”, explicó Aldea.

Por su parte, Luis Velázquez, director del I3CB de la Universidad SEK e investigador en el proyecto destacó el carácter innovador de la solución desarrollada. “Hasta nuestro conocimiento, este es el primer sistema basado en PCR para el campo que se ha desarrollado para 11 patógenos de abejas”, señaló.

“El panel desarrollado incluye patógenos que generan importantes pérdidas para la actividad apícola, entre ellos Varroa, loque americano y europeo y distintos virus, lo que permitirá detectarlos de forma rápida, eficiente y a bajo costo”, agregó Velázquez.

Andrés Gálmez, director ejecutivo de FIA, expresó que “valoramos especialmente este proyecto porque demuestra cómo la innovación puede transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para los desafíos del sector silvoagropecuario. Este tipo de iniciativas refleja el valor de vincular la academia, el sector público y las necesidades reales del sector para generar soluciones que puedan tener impacto”.

Por su parte, Esperanza Garrido, representante regional de FIA en las regiones Metropolitana y Valparaíso, agregó que “disponer de nuevas herramientas para el diagnóstico de patógenos de abejas constituye un aporte concreto para fortalecer las capacidades del sector apícola. Es importante, además, que los resultados desarrollados puedan quedar disponibles para su utilización por parte del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG)”.

La necesidad de contar con herramientas de diagnóstico oportuno responde a las elevadas pérdidas de colonias que registra la actividad apícola. En este contexto, el sistema representa un avance en el desarrollo de herramientas nacionales para el diagnóstico sanitario, cuya elaboración contó con la participación de apicultores en las pruebas y mejora del kit.

UNA TECNOLOGÍA QUE ACERCA EL DIAGNÓSTICO AL CAMPO

La iniciativa, denominada “Aplicación y validación de la técnica LAMP PCR para la identificación de patógenos endémicos y exóticos de abejas y abejorros en los sitios de producción”, busca contribuir al manejo integrado de plagas y patógenos en la apicultura, permitiendo actuar de manera más temprana frente a las enfermedades que afectan a las colonias.

En este ámbito, Nicolás Pérez, ejecutivo de Innovación de FIA, explicó que el desarrollo de la técnica LAMP-PCR ha avanzado significativamente desde sus inicios, alcanzando en algunos casos niveles comparables al PCR en tiempo real, metodología utilizada tradicionalmente para la detección de patógenos.

“Este proyecto nos permite avanzar en capacidades de diagnóstico y preparar al país frente a la eventual llegada de nuevas enfermedades que afectan a las abejas, como el pequeño escarabajo de la colmena, que ya ha sido detectado en países como Perú y Bolivia”, señaló.

Para Patricia Aldea, el respaldo de FIA fue determinante para avanzar desde la idea hacia una solución aplicable. “Uno puede tener ideas, pero si no hay quién las financie, quedan aquí como en la mente. Cuando nosotros presentamos esta propuesta a FIA, le gustó y apoyó. Nos abrió la posibilidad de llegar directamente con una solución real a los apicultores y al Servicio Agrícola y Ganadero”, sostuvo. “El apoyo de FIA ha sido fundamental, porque básicamente ellos son como un capital de riesgo y nos permitieron desarrollar la tecnología”, agregó Luis Velázquez.

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Equipo Prensa
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