Una sucesión de tormentas severas, fuertes ráfagas de viento y caída de granizo golpeó áreas agrícolas de Paraguay, con daños sobre cultivos e infraestructura productiva y un impacto particularmente importante en la horticultura. Caaguazú, una de las principales zonas de abastecimiento de hortalizas del país, quedó entre los departamentos más comprometidos, mientras continúan los relevamientos para determinar la magnitud económica de las pérdidas.
Para los agricultores, el problema no estuvo solamente en la cantidad de lluvia. El viento y el granizo provocaron daños directos sobre las plantas y destruyeron estructuras destinadas a proteger cultivos de alto valor, principalmente invernaderos, coberturas plásticas y media sombra.
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ToggleTomate y pimiento, entre los cultivos que recibieron el mayor impacto
La horticultura aparece como una de las actividades más comprometidas. En Caaguazú se reportaron pérdidas en invernaderos y plantaciones, mientras que en Alto Paraná hubo establecimientos donde el granizo destruyó estructuras y alcanzó cultivos de tomate y locote que se encontraban en etapa de crecimiento.
La situación adquiere relevancia por el peso que tiene Caaguazú dentro de la horticultura paraguaya. De acuerdo con información aportada por la Dirección de Extensión Agraria del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), alrededor del 66% del tomate destinado al mercado paraguayo proviene de ese departamento.
Los daños presentan, además, dos dimensiones diferentes. Una parte corresponde a las plantas destruidas directamente por el granizo y el viento. Otra está vinculada con la pérdida de las estructuras de protección, cuya reposición será necesaria antes de normalizar determinados esquemas productivos.
Los films plásticos utilizados en los cultivos protegidos quedaron entre los elementos más afectados. Para establecimientos familiares, reemplazar esas coberturas puede convertirse en una condición indispensable para continuar produciendo.
El problema tampoco termina cuando la planta sobrevive. Los golpes pueden generar lesiones en hojas, tallos y frutos y dejar los tejidos más expuestos al ingreso de hongos y bacterias, por lo que los técnicos deberán seguir la evolución de los lotes durante los próximos días.
La producción hidropónica también registró pérdidas. Entre los casos relevados se encuentra el de una productora de Minga Guazú cuya estructura perdió la cobertura durante la tormenta, comprometiendo prácticamente toda su producción de lechuga.
En Alto Paraná, además, hubo reportes de daños en Yguazú y Hernandarias. En sectores de Yguazú se registró granizo de gran tamaño que destruyó invernaderos, media sombra y cultivos hortícolas en desarrollo.
La soja también sintió el granizo y hay lotes bajo evaluación
El alcance del temporal superó a las producciones hortícolas. Productores de Caaguazú informaron daños en lotes de soja recientemente implantados en zonas como Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero.
En estos campos, las precipitaciones estuvieron acompañadas por viento y granizo que quebraron plantas jóvenes. Sin embargo, los reportes iniciales indican que parte de los lotes podría recuperarse, por lo que todavía resulta prematuro establecer el impacto final sobre el potencial productivo.
Los films plásticos utilizados en los cultivos protegidos quedaron entre los elementos más afectados. Para establecimientos familiares, reemplazar esas coberturas puede convertirse en una condición indispensable para continuar produciendo.
El problema tampoco termina cuando la planta sobrevive. Los golpes pueden generar lesiones en hojas, tallos y frutos y dejar los tejidos más expuestos al ingreso de hongos y bacterias, por lo que los técnicos deberán seguir la evolución de los lotes durante los próximos días.
La producción hidropónica también registró pérdidas. Entre los casos relevados se encuentra el de una productora de Minga Guazú cuya estructura perdió la cobertura durante la tormenta, comprometiendo prácticamente toda su producción de lechuga.
En Alto Paraná, además, hubo reportes de daños en Yguazú y Hernandarias. En sectores de Yguazú se registró granizo de gran tamaño que destruyó invernaderos, media sombra y cultivos hortícolas en desarrollo.
La soja también sintió el granizo y hay lotes bajo evaluación
El alcance del temporal superó a las producciones hortícolas. Productores de Caaguazú informaron daños en lotes de soja recientemente implantados en zonas como Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero.
En estos campos, las precipitaciones estuvieron acompañadas por viento y granizo que quebraron plantas jóvenes. Sin embargo, los reportes iniciales indican que parte de los lotes podría recuperarse, por lo que todavía resulta prematuro establecer el impacto final sobre el potencial productivo.
También se registraron perjuicios sobre unas 10 hectáreas de tabaco negro en Cecilio Báez, correspondientes a pequeños productores. Frente a las pérdidas, se comenzó a gestionar la entrega de insumos para realizar una nueva siembra, aunque en esos lotes el cultivo sería reemplazado por maíz.
El MAG mantiene relevamientos para conocer cuántos productores fueron afectados y determinar la superficie comprometida. Hasta ahora no existe una cifra consolidada del daño económico, debido a la dispersión geográfica de los eventos y a que algunas parcelas todavía deben ser evaluadas.
Para los productores cuyos cultivos estaban recién implantados o habían sido trasplantados, una de las alternativas será comenzar nuevamente el ciclo. El organismo analiza la provisión de semillas e insumos, mientras también se estudian mecanismos financieros para los establecimientos que mantienen créditos y necesitan capital para recomponer su infraestructura.
El Crédito Agrícola de Habilitación y el Banco Nacional de Fomento aparecen entre las instituciones con las que podrían evaluarse alternativas de refinanciación para productores damnificados.
A pesar de la magnitud de algunos daños, por el momento no se advierte un escenario de desabastecimiento de hortalizas en Paraguay. Parte del tomate golpeado por el temporal conserva condiciones para ser cosechado y comercializado, mientras el MAG trabaja en facilitar el traslado de la producción que logró mantenerse en pie.
La preocupación, sin embargo, continúa puesta en el clima. Durante los primeros días de octubre, la Dirección de Meteorología e Hidrología volvió a advertir sobre sistemas capaces de generar lluvias intensas, tormentas eléctricas, fuertes ráfagas y caída de granizo, incluyendo zonas agrícolas de Caaguazú y Alto Paraná.
Para la agricultura familiar paraguaya, la recuperación dependerá ahora no solo de volver a sembrar. Reponer invernaderos, films y estructuras de protección será una de las principales necesidades para restablecer la capacidad productiva, especialmente en explotaciones hortícolas donde una nueva tormenta podría profundizar las pérdidas antes de completar la recuperación.
Agrolatam





































