- Según las estimaciones del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, nuestro país exportaría 95.107 toneladas de arándanos frescos en la temporada 2026-27, un 2% más que la campaña anterior.
- Las variedades de recambio llegarían a 30.305 toneladas y representarían un tercio de los envíos.
08 de octubre de 2026.- El Comité de Arándanos de Frutas de Chile estima que el país exportará 95.107 toneladas de arándanos frescos en la temporada 2026-27, un 2% más que las 92.934 toneladas de la campaña anterior. La cifra corresponde al primer ajuste de la estimación elaborada por iQonsulting para el Comité, con información al 5 de octubre.
Se trata del tercer año consecutivo de crecimiento, impulsado nuevamente por las variedades de recambio. Sumando unas 60 mil toneladas de arándanos congelados, las exportaciones totales alcanzarían cerca de 155 mil toneladas.
Las variedades de recambio llegarían a 30.305 toneladas, un 39% más que la temporada pasada, y representarían el 32% de las exportaciones en fresco. Las variedades tradicionales, en cambio, bajarían 9%, a 64.803 toneladas.
“El crecimiento de Chile hoy viene de la mano de la nueva genética. Hace dos temporadas, una de cada cinco cajas era de variedades de recambio; esta temporada sería una de cada tres. Eso significa fruta más firme, sabrosa y fresca, que llega en mejor condición a destino. Para el consumidor, una fruta firme y sabrosa entrega una mejor experiencia que una fruta grande pero blanda”, señaló Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos.
Respecto de las variedades tradicionales, Armstrong explicó que su volumen final dependerá de cómo se presenten los mercados. «La menor oferta de Perú abrirá espacios para la fruta chilena en fresco, y el congelado está muy activo, ofreciendo una buena alternativa para gran parte de la producción de variedades tradicionales. Sin embargo, creemos que las oportunidades que se pueden presentar esta temporada no pueden llevarnos a exportar fruta de menor estándar. Al contrario, son una oportunidad para fortalecer la posición de Chile en calidad y consistencia. Por eso, desde el Comité seguimos trabajando con nuestros socios para impulsar la calidad de la fruta, que será el elemento determinante para capturar las oportunidades del mercado», afirmó.
La estimación incorpora además el efecto de El Niño, que trajo lluvias entre las regiones de O’Higgins y La Araucanía a comienzos de octubre, y granizos aislados en la precordillera de Maule, Ñuble y Biobío a fines de septiembre. Hasta ahora, los efectos han sido acotados, y el Comité seguirá monitoreando la evolución de los huertos para presentar un nuevo ajuste en noviembre.
«Esta temporada la velocidad de los procesos será clave. Cada hora que ahorremos entre la cosecha, el embalaje y el transporte se traducirá en mejor condición de la fruta en destino», sostuvo Armstrong.
Las mayores exportaciones se concentrarían entre las semanas 49 y 2, es decir, desde fines de noviembre hasta mediados de enero, con envíos sobre 8.000 toneladas semanales.
Este año la fruta chilena enfrenta una sobretasa de 12,5% en Estados Unidos, y si bien, la temporada pasada los envíos a ese mercado se vieron afectadas por el arancel reduciéndose, los arándanos orgánicos crecieron 12% y llegaron a representar casi el 39% de lo exportado a ese destino. Europa, en tanto, se consolidó como el principal mercado, con la mitad de los envíos y un alza de 20%.
«Estos resultados muestran que Chile no compite por volumen, sino por calidad y consistencia. Las nuevas variedades, el crecimiento del orgánico y una red diversificada de mercados nos dan las herramientas para enfrentar una temporada más exigente», concluyó Armstrong.





































