El investigador Luis Inostroza expuso en el Congreso Latinoamericano de Genética, realizado en Montevideo, sobre el uso de imágenes y herramientas de fenotipado de alto rendimiento para evaluar alfalfa tolerante a la sequía. La agenda incluyó una visita técnica a una planta de peletizado en Uruguay para conocer procesos industriales de producción de semillas.

El uso de imágenes captadas por drones y herramientas de análisis de datos puede ayudar a los investigadores a evaluar plantas con mayor rapidez y seleccionar aquellas que presentan características de interés para el mejoramiento genético. Este fue uno de los temas abordados por Luis Inostroza Fuentealba, investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA Quilamapu, durante su participación en el XX Congreso Latinoamericano de Genética (ALAG 2026), realizado en Montevideo, Uruguay.

Invitado a exponer en el simposio sobre mejoramiento genético de pasturas para mitigar los efectos del cambio climático, el especialista del INIA presentó avances de una investigación centrada en la calidad del forraje de poblaciones de alfalfa tolerantes a la sequía y la relación entre sus características genéticas y los indicadores obtenidos mediante imágenes RGB y mediciones de reflectancia del follaje.

El especialista explicó que “estas herramientas permiten recoger información sobre las plantas sin necesidad de intervenirlas destructivamente. Al combinar imágenes con modelos de análisis, los equipos científicos pueden identificar indicadores útiles para evaluar poblaciones y apoyar los procesos de selección genética”.

Luis Inostroza explica que el fenotipado de alto rendimiento permite recopilar información de un gran número de plantas mediante tecnologías como cámaras, sensores y plataformas aéreas. “Esta información puede utilizarse para estimar características relacionadas con el crecimiento y la producción de forraje, y así apoyar las decisiones de selección”.

Durante su presentación, Inostroza expuso resultados del trabajo con imágenes RGB e hiperespectrales, que registran información sobre la luz reflejada por las plantas en distintas bandas del espectro.

Entre los resultados presentados, la estimación de la altura de las plantas mediante imágenes RGB destacó como un indicador individual útil para predecir el rendimiento de forraje, con un coeficiente de determinación (R²) de 0,72. Además, la integración de índices de vegetación RGB e hiperespectrales mediante modelos de aprendizaje automático elevó la capacidad predictiva del modelo de 0,65 a 0,85 de R².

Estos resultados, precisó, “muestran el potencial de combinar distintas fuentes de información para mejorar las estimaciones de producción. Sin embargo, los análisis también evidenciaron limitaciones: los índices obtenidos a partir de las imágenes presentaron una relación baja con algunos atributos de calidad del forraje en condiciones de campo”.

Por ello, estas tecnologías representan herramientas de apoyo para el mejoramiento genético, pero no reemplazan todas las mediciones que requiere la evaluación de las plantas.

Producción de semillas

La participación del investigador también contempló conocer tecnologías utilizadas en la producción industrial de semillas. Tras su presentación, Inostroza coordinó una visita a una planta de peletizado de la empresa GENTOS, de operación argentino-uruguaya, donde fue recibido por el gerente de Uruguay, José Ignacio Lizarralde.

Durante el recorrido pudo observar las distintas etapas del proceso, las maquinarias y los insumos empleados, entre ellos adhesivos y aglomerantes. Como parte de la demostración, se peletizaron 30 kilos de semilla para mostrar el funcionamiento del proceso industrial.

El peletizado consiste en recubrir las semillas con materiales que modifican su forma y características físicas, de acuerdo con el propósito del tratamiento. Conocer cómo se realiza a escala industrial puede aportar antecedentes técnicos para evaluar alternativas de procesamiento y manejo de semillas en Chile.

Esta visita adquiere relevancia para el trabajo con alfalfa que se realiza en nuestro país, donde el mejoramiento genético y la producción de semilla son etapas complementarias: seleccionar plantas con características deseables es parte del proceso, pero también se necesitan métodos adecuados para producir, procesar y disponer de semillas de alta calidad. Debido a que ésta es el medio por el cual la tecnología “alfalfas de secano”, desarrollada por INIA, llega al usuario final que son los agricultores.

Los antecedentes recogidos durante la visita podrán servir como referencia técnica para el trabajo que se desarrolla en Chile, aunque cualquier aplicación deberá evaluarse según las características de las semillas, los objetivos del proceso y las condiciones locales.

Cooperación científica 

El Congreso Latinoamericano de Genética reunió trabajos relacionados con el estudio de la diversidad genética y sus aplicaciones en distintos organismos y áreas del conocimiento. Para INIA, la participación permitió compartir avances en mejoramiento genético de especies forrajeras y conocer experiencias tecnológicas vinculadas a la producción de semillas.

A la vez, el intercambio técnico con especialistas y empresas de otros países abre oportunidades para conocer metodologías y procesos que podrían estudiarse y adaptarse a las necesidades de la producción nacional.

Sobre INIA 

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo, innovación y transferencia agroalimentaria de Chile. Vinculada al Ministerio de Agricultura, cuenta con presencia nacional y un equipo de trabajo altamente calificadas. Ejecuta iniciativas que contribuyen a la transformación sostenible de la agricultura nacional, creando soluciones innovadoras y productos con valor agregado que responden a los desafíos agroalimentario del país y el mundo.