La experiencia de Enza Zaden en Chile, país que enfrenta una crisis hídrica prolongada de alrededor de 15 años, puede ofrecer referencias relevantes para regiones de Brasil que conviven con desafíos similares de disponibilidad de agua, como zonas del semiárido nordestino y partes del Cerrado.
Según Roberto Johow, gerente de Enza Zaden en Chile, el escenario de escasez hídrica se ha convertido en uno de los principales motores de innovación genética de la compañía en el país andino. «Particularmente en Chile hemos experimentado una sequía de 15 años, generando una demanda por variedades que logren producir mayores rendimientos de forma eficiente a pesar de la menor disponibilidad de agua», relata.
La respuesta de la empresa ha sido concentrar los esfuerzos de mejoramiento en el desarrollo de sistemas radiculares más eficientes. «La mayoría de nuestras mejoras se han enfocado en variedades que tengan un sistema radicular más robusto y que sea capaz de transportar de forma eficiente los nutrientes que la planta necesita», explica Johow, agregando que este criterio ya orienta todos los nuevos lanzamientos de la empresa para la zona central de Chile.
Aunque las condiciones edafoclimáticas de Brasil son distintas a las de Chile, el principio de invertir en mejoramiento genético orientado a la eficiencia en el uso del agua es considerado, por especialistas del sector, una tendencia global que debería ganar aún más espacio frente al avance del cambio climático — incluyendo programas de mejoramiento llevados adelante por empresas que operan simultáneamente en ambos países.
Enza Zaden reafirma que su estrategia de investigación es global, con inversión continua en tecnología de punta para adaptar variedades a las condiciones de producción de distintas regiones — lo que incluye, potencialmente, avances en eficiencia hídrica que podrían destinarse también al portafolio dirigido al mercado brasileño.



































