Un total de 170 productores de frutilla de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) de ocho comunas de la Región del Maule recibieron plantas de la variedad Albion, como parte de un proyecto ejecuta por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) para mejorar la disponibilidad de material vegetal de calidad y fortalecer las capacidades técnicas de los agricultores.
La actividad formó parte del Proyecto FNDR “Generación de banco de germoplasma para la obtención de plantas de calidad” —financiado por el Gobierno de Maule y ejecutado por INIA—, que busca establecer un sistema de abastecimiento de plantas de frutilla y frambuesa con alta calidad fitosanitaria e identificación varietal para pequeños productores de la región.
Material vegetal con respaldo sanitario y genético
Durante la ceremonia realizada en el Centro Experimental Cauquenes de INIA Raihuén, cada uno de los productores recibió 100 plantas de la variedad Albion, material que deriva de plantas obtenidas mediante cultivo in vitro en el Laboratorio de Biotecnología de INIA Quilamapu en Chillán, y que posteriormente fueron multiplicadas vegetativamente mediante estolones.
Este origen permitió que las plantas entregadas tuvieran un origen conocido, lo que asegura que corresponden efectivamente a la variedad Albion, caracterizada su alta calidad, gran tamaño, color rojo brillante, dulzor intenso, producción estable durante toda la temporada, y alta resistencia a enfermedades de la raíz. Esta certeza de origen garantiza, además, condiciones fitosanitarias acordes con las exigencias y normativas del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) por lo que está perfectamente destinado a una entrega segura.
La utilización de plantas sanas y genéticamente identificadas constituye un aspecto fundamental para establecer adecuadamente un cultivo, ya que permite comenzar el proceso productivo con material vegetal que presenta características conocidas y facilita posteriores procesos de multiplicación bajo condiciones controladas.
Para el investigador y genetista de INIA Quilamapu, Javier Chilian, las plantas entregadas representan mucho más que un insumo para la actual temporada. “Las plantas de frutilla entregadas a cada productor constituyen un punto de partida, ya que a partir de ellas y mediante un adecuado establecimiento, manejo agronómico y multiplicación vegetativa, esperamos que los productores puedan generar, progresivamente, su propio material vegetal”, explicó.
Transferencia para avanzar hacia la autonomía
Uno de los principales componentes de la estrategia es que la entrega de plantas esté acompañada de conocimientos técnicos sobre establecimiento, manejo inicial y multiplicación vegetativa mediante estolones. En ese sentido, la directora regional de INIA Raihuén, Carmen Gloria Morales, sostuvo que “queremos promover esta estrategia de producción y manejo agronómico de plantas, para que los productores logren autonomía productiva en sus predios. Ha sido una jornada muy provechosa y estamos muy contentos como INIA de poder entregar este apoyo concreto”.
La iniciativa busca avanzar desde un modelo basado principalmente en la provisión externa de plantas hacia uno que incorpore capacidades de los propios agricultores para participar en la generación de sus propias plantas, siempre bajo condiciones técnicas y sanitarias adecuadas.
Beneficio para productores de ocho comunas
Los beneficiarios pertenecen a las comunas de Chanco, Pelluhue, Empedrado, Parral, Longaví, Retiro, Villa Alegre y Yerbas Buenas. Se trata de agricultores vinculados a los servicios de asesoría de INDAP, además de pequeños productores interesados en diversificar sus sistemas productivos.
El programa contempla una duración de 48 meses y entre sus principales resultados considera el establecimiento de un banco de germoplasma de frutillas y frambuesas en INIA Raihuén, concebido como punto de partida para la producción de plantas y la transferencia de conocimientos hacia los agricultores.
Según el investigador Javier Chilian, esta estrategia permitirá “contribuir no solamente a mejorar la disponibilidad y calidad del material vegetal, sino también a fortalecer la autonomía productiva y la sostenibilidad de la Agricultura Familiar Campesina de nuestra Región del Maule”.




































