Garrapata asiática de cuernos largos: Esta especie puede infestar a un animal en grandes cantidades. Sus picaduras provocan estrés, reducen el crecimiento y la producción, y pueden causar una pérdida considerable de sangre. También puede transmitir enfermedades que afectan a animales y personas.
Garrapata tropical: Este parásito provoca heridas dolorosas en el ganado y los animales silvestres. Además, puede transmitir una enfermedad bacteriana conocida como heartwater, que afecta a los animales. APHIS detecta periódicamente esta especie en las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Garrapata de la fiebre bovina: Representa una amenaza para el ganado porque puede transmitir babesiosis bovina y anaplasmosis, dos enfermedades que afectan la salud de los animales. APHIS y otras entidades mantienen a este parásito dentro de una zona permanente de cuarentena a lo largo de la frontera entre Texas y México.
Garrapata roja de las ovejas: Las autoridades detectaron esta especie en Rhode Island en 2020. Según APHIS, no han identificado su presencia en otras partes de Estados Unidos. Puede transmitir varias enfermedades al ganado.
El gusano barrenador también representa un peligro
Entre las amenazas que identifica el USDA figura el gusano barrenador del Nuevo Mundo, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax.
A diferencia de otros insectos cuyas larvas consumen materia orgánica en descomposición, las larvas de esta especie se alimentan de tejidos vivos de animales de sangre caliente.
Esta característica convierte al gusano barrenador en un parásito especialmente peligroso para la ganadería.
APHIS advierte que, sin tratamiento, una infestación puede causar daños mortales tanto a animales como a personas.
Mosquitos y otras moscas también transmiten enfermedades
El riesgo no se limita a las garrapatas. APHIS también identifica a los mosquitos, los pequeños insectos picadores del género Culicoides y otras moscas como transmisores de enfermedades que afectan al ganado.
Entre las enfermedades de importancia sanitaria que menciona la agencia figuran la peste equina africana, las encefalitis equinas del este, oeste y venezolana, el virus del Nilo Occidental, la estomatitis vesicular, la fiebre del Valle del Rift y la encefalitis japonesa.
Estas enfermedades presentan características diferentes, pero comparten una preocupación para las autoridades: la capacidad de ciertos insectos para participar en su transmisión.
¿Qué hace el USDA para proteger al ganado?
APHIS desarrolla distintas estrategias para reducir el riesgo de ingreso y propagación de estos parásitos en Estados Unidos.
Entre las principales medidas figuran las inspecciones de importación, las pruebas de laboratorio, la identificación de especies, la vigilancia sanitaria y las respuestas específicas ante posibles amenazas.
La agencia también contempla tratamientos dirigidos contra determinados parásitos como parte de sus estrategias de control.
Estas medidas buscan proteger la salud animal y reducir las consecuencias que las infestaciones y las enfermedades transmitidas por insectos pueden generar en la agricultura estadounidense.
¿Por qué deben prestar atención los pequeños agricultores?
Las garrapatas y las moscas pueden afectar tanto a las grandes explotaciones ganaderas como a las pequeñas fincas.
Una infestación intensa puede perjudicar el bienestar de los animales, disminuir su crecimiento y afectar su productividad. Algunas especies también representan un riesgo por las enfermedades que transmiten.
Por ello, reconocer los parásitos que afectan al ganado y conocer las medidas de vigilancia sanitaria constituye una herramienta importante para los productores.
El USDA ofrece información específica sobre estas amenazas y los mecanismos que utiliza para prevenir su propagación.
Fuente: Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS), Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Información actualizada el 13 de enero de 2026.