Las lluvias cambiaron el escenario productivo en el centro-sur de Santa Fe y el clima empieza a marcar nuevos desafíos para el agro. Con perfiles de suelo cargados y un posible retorno de condiciones Niño hacia el segundo semestre, desde el INTA advierten que el invierno podría no ser lo suficientemente frío como para frenar algunas plagas, entre ellas la chicharrita del maíz.
La ingeniera agrónoma María José Dickie, del INTA Oliveros, explicó que las condiciones actuales muestran un cambio importante respecto de campañas anteriores: hoy predominan los excesos hídricos y una mayor continuidad de precipitaciones.
La especialista remarcó que podría haber heladas, pero no un invierno lo suficientemente intenso como para reducir drásticamente las poblaciones del insecto. “De no tener un invierno tan fuerte, esta población va a seguir aumentando y puede transformarse en un problema para la próxima campaña”, concluyó.































