En soja, el panorama presenta señales mixtas. Por un lado, la siembra en Estados Unidos avanza a buen ritmo, mientras que las lluvias podrían mejorar los rindes potenciales. Sin embargo, el dato clave viene del lado de la demanda: China proyecta reducir un 6% sus importaciones para la campaña 2026/27.
«Hay buena oferta potencial, pero una demanda más débil limita la recuperación de precios«, advierte Dante Romano.
A nivel local, la cosecha viene demorada por lluvias, lo que retrasa el ingreso a plantas y la presión de oferta. No obstante, un cambio climático hacia condiciones más secas podría generar un pico de comercialización en pocas semanas. Un dato positivo: compras chinas de soja argentina para junio y julio, lo que mejora perspectivas para la exportación.
El maíz muestra un comportamiento particular. En Estados Unidos, la siembra supera el promedio histórico, aunque persisten dudas por la falta de humedad en zonas clave. Además, analistas cuestionan la calidad de los datos del USDA, debido a una baja tasa de respuesta en encuestas (menos del 40%).
En Argentina, la cosecha avanza lentamente y la oferta inmediata es limitada, lo que sostiene los precios en el corto plazo. Sin embargo, el ingreso del maíz tardío podría cambiar el escenario.
«Hoy hay poca oferta, pero cuando entre el tardío habrá presión bajista en los precios«, explica Romano.
El trigo enfrenta uno de los escenarios más desafiantes. A nivel global, la falta de humedad afecta al 68% del trigo de invierno en EE.UU., mientras que Australia, Rusia e India también presentan recortes productivos.
En Argentina, las lluvias mejoraron la humedad del suelo, favoreciendo la siembra directa y las buenas prácticas agrícolas (BPA). Sin embargo, los márgenes económicos y la incertidumbre podrían reducir el área sembrada, según estimaciones de la Bolsa de Cereales.
El agro argentino se mueve en un escenario donde la geopolítica, el clima y la economía se entrelazan. La suba de costos, la volatilidad del mercado y la expectativa por el informe del USDA configuran un momento clave para la toma de decisiones.
A futuro, la tecnificación, la eficiencia en el uso de insumos y la gestión comercial serán determinantes para sostener la rentabilidad. Además, el posible desarrollo de un evento El Niño podría traer alivio climático en la región núcleo, generando oportunidades productivas.