Redacción : Portal Agro Chile
La I Cumbre España-Brasil, celebrada este jueves en Barcelona bajo la conducción del presidente Pedro Sánchez y el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, cerró con la firma de más de una docena de acuerdos bilaterales. Entre ellos, uno que tiene lectura directa para el sector agropecuario regional: el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España suscribió un memorando de entendimiento para la adaptación de la raza bovina retinta a las condiciones climáticas y productivas de Brasil.
La raza retinta, originaria del suroeste ibérico, es reconocida por su resistencia al calor extremo, su rusticidad y su alta eficiencia en la conversión de forraje en carne. Su adaptación al ecosistema del Cerrado y la Amazonia brasileña abre una línea de desarrollo genético y productivo que fortalece aún más la industria cárnica de Brasil, ya posicionada como la mayor exportadora mundial de carne bovina.
Más allá del acuerdo ganadero puntual, la cumbre evidencia un reordenamiento de las relaciones comerciales y de cooperación agroindustrial en el bloque iberoamericano, impulsado en parte por la presión arancelaria de Estados Unidos y la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, que ha encarecido fertilizantes y combustibles en toda la región. Ante ese escenario, tanto España como Brasil apuntaron a reforzar lazos directos que reduzcan dependencias externas.
Para Chile, que compite con Brasil en mercados europeos de frutas frescas, vinos, salmón y productos agroindustriales, esta alianza representa una señal de alerta: Brasil está construyendo puentes institucionales con Europa que podrían darle ventajas en acceso a mercados, estándares de certificación y cooperación técnica. El sector exportador chileno tiene la oportunidad —y la urgencia— de profundizar sus propias relaciones bilaterales con España y la Unión Europea, especialmente en un año marcado por la renegociación de condiciones comerciales a nivel global.
La cumbre también incluyó la firma de un plan de trabajo en ciencia, tecnología e innovación agrícola para el período 2026-2028, que podría derivar en proyectos conjuntos en agricultura de precisión, biotecnología aplicada y sostenibilidad de los sistemas productivos.
Fuente: Valencia Plaza



































