El sector de los cítricos marroquíes ha registrado una expansión significativa durante la campaña 2024-2025, consolidando al país como un actor cada vez más influyente en el comercio agroalimentario europeo. Con más de 161.000 toneladas exportadas hacia la Unión Europea, Marruecos alcanza una cuota del 7,7 % entre los proveedores extracomunitarios, situándose como cuarto origen en un mercado dominado aún por Sudáfrica, Egipto y Turquía, pero en pleno proceso de recomposición.
El avance marroquí se explica principalmente por el dinamismo de los pequeños cítricos, mandarinas y clementinas, y por el crecimiento sostenido en el segmento de los limones, categorías que han registrado incrementos de dos dígitos en el consumo europeo. Mientras algunos proveedores tradicionales retroceden, Marruecos capitaliza el giro de la demanda hacia productos más flexibles, de mejor adaptación logística y mayor valor añadido, especialmente en los meses de contraestación.
En el caso español, principal puerta de entrada de los cítricos en Europa, el protagonismo marroquí es aún más visible. Las importaciones de pequeños cítricos desde el reino han crecido más de un 150 % respecto a la media de las últimas campañas, situando a Marruecos como líder entre los proveedores extracomunitarios. Este incremento coincide con una contracción de la producción local española, afectada por episodios de sequía, olas de calor y una creciente volatilidad climática.
En paralelo, el mercado europeo de cítricos atraviesa una transformación estructural, con retroceso de las naranjas y los pomelos y un auge sostenido de los segmentos más dinámicos. En este contexto, Marruecos se posiciona como uno de los grandes beneficiarios del reajuste de flujos comerciales en el Mediterráneo, reforzando su papel en las cadenas de suministro europeas en un escenario marcado por la incertidumbre agrícola global y la búsqueda de nuevos equilibrios de mercado.
Fuente: marruecom




























