Chile atraviesa una transformación silenciosa en su matriz exportadora de frutas. Aunque la fruta fresca continúa liderando las ventas al exterior, son las avellanas y las nueces las que impulsan el mayor crecimiento del sector. Durante la temporada 2025/26, las exportaciones de frutos secos aumentaron un 85,5%, una expansión que comienza a redefinir el perfil de la fruticultura chilena y abre nuevas oportunidades para los productores.
Las exportaciones frutícolas totalizaron US$8.540 millones FOB entre septiembre de 2025 y junio de 2026, un incremento de 4% respecto de la campaña anterior. Sin embargo, detrás de ese resultado conviven dos realidades muy diferentes.
Mientras la fruta fresca, que representa el 70,8% del valor exportado, registró una leve caída tanto en valor como en volumen, los frutos secos cerraron una de las mejores temporadas de los últimos años.
Las avellanas se consolidan como el cultivo que más crece en Chile
El gran protagonista fue el avellano europeo.
Las exportaciones de avellanas crecieron 135,4% en valor y 161,4% en volumen, impulsando el fuerte desempeño del sector junto con las nueces, que también registraron un importante incremento de los embarques.
Este crecimiento no responde únicamente a una mayor demanda internacional. También refleja la rápida expansión de las plantaciones en Chile.
En apenas cuatro años, la superficie cultivada con avellano europeo prácticamente se duplicó, alcanzando 49.264 hectáreas, lo que convirtió a esta especie en la segunda fruta con mayor superficie plantada del país.
La producción se concentra principalmente en las regiones del Maule, La Araucanía, Ñuble y Biobío, donde miles de hectáreas jóvenes todavía no alcanzan su máximo potencial productivo.
Actualmente solo unas 11.100 hectáreas producen a pleno rendimiento, mientras que más de 33.500 hectáreas continúan creciendo. Esto significa que la oferta chilena seguirá aumentando durante los próximos años.
Europa impulsa un negocio que todavía tiene margen para crecer
La expansión exportadora tiene como principal destino a la industria alimentaria europea.
Italia continúa siendo el mayor comprador de avellanas chilenas, seguida por Alemania y Polonia, mercados donde la demanda de la industria chocolatera y de alimentos procesados mantiene un fuerte dinamismo.
Gracias a este crecimiento, Chile ya ocupa el segundo lugar mundial como exportador de avellanas sin cáscara y lidera el comercio internacional de avellanas con cáscara, consolidando su posición frente a otros grandes proveedores.
Aunque el inicio de la temporada 2026/27 mostró una moderación en los embarques respecto del año anterior, el potencial productivo continúa siendo elevado debido a la gran cantidad de huertos que todavía no ingresaron en plena producción.
La evolución del sector muestra que las avellanas dejaron de ser un cultivo complementario para convertirse en uno de los negocios con mayor proyección del agro chileno. Si el crecimiento de la producción va acompañado por nuevas inversiones en procesamiento, apertura de mercados y mayor valor agregado, Chile podría consolidarse como uno de los principales referentes mundiales de esta industria durante la próxima década.
Fuente: Agrolatam


































