Los panameños consumen, no ingieren, unos 2,2 kilogramos per cápita de plaguicidas, cantidad superior a Centroamérica, donde la media es de 2 kilogramos
Unas 28 personas fueron afectadas por la inhalación de un producto químico en la población de Salamanca, provincia de Colón, originada por la liberación del contenido de unos envases etiquetados con el nombre de fosfuro de aluminio.
Los primeros informes indican que los envases fueron encontrados a la intemperie cerca de unas viviendas del sector, por lo que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) informó que está a la espera de los estudios que confirmen que efectivamente contenían fosfuro de aluminio.
El Ministerio de Salud informó que la mayoría de los afectados completó su periodo de observación en el Hospital Manuel Amador Guerrero y fueron dados de alta.
Este químico es un insecticida que se utiliza para eliminar insectos como gorgojos que sólo habitan en áreas sin humedad, como graneros y silos, y también es empleado para el control de plagas domésticas, aunque no es utilizado comúnmente para este tipo de actividad.
Dicho producto es de uso restringido en el país por su alta toxicidad y aparece registrado en el Departamento de Agroquímicos de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal del Ministerio Desarrollo Agropecuario.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) califica este insecticida como altamente peligroso, toda vez que sus efectos por sobreexposición aguda son resultado de la inhalación o el contacto del producto con la piel u ojos.
Emmeris Quintero, director de Sanidad Vegetal del MIDA, dijo que este químico se vende en casas comerciales especializadas y solo con receta expedida por un asesor técnico fitosanitario.
“No es un producto que pueda ser vendido sin cumplir dicho requisito”, afirmó.































