Durante años, el manejo del Virus del Rugoso (ToBRFV) se ha basado principalmente en medidas de exclusión, bioseguridad y eliminación de plantas infectadas. Sin embargo, investigaciones recientes están demostrando que las plantas poseen mecanismos naturales de defensa capaces de limitar la replicación viral cuando son adecuadamente estimulados.
La tecnología desarrollada por Terragenesis parte de un concepto diferente: en lugar de enfocarse únicamente en el virus, busca restaurar y potenciar la capacidad defensiva de la planta mediante la activación de su microbioma y de rutas metabólicas asociadas a la resistencia natural.
Los estudios metabolómicos realizados en tomate infectado con ToBRFV identificaron una estrecha relación entre la carga viral y la expresión de compuestos defensivos como esteroles, ácidos hidroxicinámicos, aminoácidos, ácidos orgánicos y otros metabolitos involucrados en la respuesta inmune vegetal. Asimismo, los resultados sugieren que la restauración del microbioma simbiótico mediante aplicaciones foliares de prebióticos puede contribuir a reforzar estas respuestas y limitar el incremento de la carga viral.
La investigación concluye que las plantas poseen mecanismos metabólicos capaces de responder activamente frente al virus y que dichos mecanismos pueden fortalecerse mediante estrategias biológicas que favorezcan la comunicación entre la planta y su microbioma.
Más que hablar de eliminar el virus, el enfoque consiste en reducir su capacidad de replicación y expresión dentro de la planta, permitiendo que los sistemas naturales de defensa recuperen el control biológico del cultivo.
La agricultura del futuro probablemente no dependerá exclusivamente de genes de resistencia o de medidas sanitarias, sino de comprender cómo activar los procesos biológicos que la propia naturaleza desarrolló para convivir con los patógenos.
Más info en terragenesis.cl.





































