- Durante el recorrido por la planta piloto la delegación conoció el funcionamiento de líneas de deshidratación, jugos y envasado. En paralelo, INDAP evalúa la factibilidad de articular programas de fomento para que los usuarios accedan a pilotajes y asesorías en materia de agregación de valor.
Coronel, Octubre de 2026.- Con el objetivo de conocer las instalaciones y acercar las tecnologías disponibles en la región del Biobío a los productores locales, el seremi de Agricultura, Francisco Lagos, junto a profesionales y dirigentes del Consejo Asesor Regional (CAR) de INDAP Biobío, realizaron una visita técnica al Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) ubicado en la comuna de Coronel.
La actividad se enmarcó en un trabajo exploratorio para dar a conocer entre las comunidades rurales la existencia de este centro tecnológico que, a futuro, podría ayudarles a transformar sus materias primas en productos con mayor valor comercial, satisfaciendo las nuevas demandas de alimentación de la sociedad.
El seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, enmarcó esta visita dentro de las prioridades del ministerio: “Bajo el mandato del Presidente José Antonio Kast, la innovación y la tecnología son ejes estratégicos a trabajar en el mundo rural. Esta visita es un paso exploratorio importante con la visión de que puedan dar el salto desde la venta tradicional hacia la agregación de valor. Buscamos una agricultura familiar moderna, más rentable y competitiva, donde el día de mañana nuestros productores puedan elaborar pastas de aliño y condimentos, deshidratados, pulpas, congelados, jugos naturales u otros productos con altos estándares”.
La planta piloto del CeTA en Coronel cuenta con 235 m2 equipados con diversas líneas productivas. Pamela Carrillo, Jefa de Innovación Zona Sur, detalló el potencial del recinto: “Nuestra infraestructura está diseñada para dar respuesta a las necesidades de emprendedores que están creando o mejorando sus productos. Contamos con procesos de deshidratación convectivo y al vacío, prensado, extracción de jugos, diferentes tipos de moliendas y líneas de envasado. Ofrecemos servicios que van desde el tratamiento de la materia prima y el prototipado, hasta el pilotaje a pequeña escala y la producción semiindustrial comercializable”.
La visita contó con la participación de la presidenta del Consejo Asesor Regional (CAR) de INDAP, Marta Sáez, quien representó la voz de los agricultores en este primer acercamiento. «Para nosotros es importante saber que existen plantas de este tipo en la región y empezar a difundirlo entre los productores. Muchas veces en el campo tenemos la materia prima y grandes ideas, pero nos falta la maquinaria industrial para concretarlas o al menos hacer pruebas. Ver que existe esta tecnología tan cerca nos motiva a informarnos y pensar en cómo mejorar lo que producimos con nuestras manos«, señaló la dirigenta.
El equipamiento disponible abre una oportunidad para revalorizar productos como el changle y los digüeñes, el maqui, la murta o la rosa mosqueta, además de cultivos tradicionales, frutales y la producción apícola. Mediante procesos de deshidratado, extracción de concentrados, molienda o elaboración de pastas y conservas, estos alimentos pueden transformarse en opciones gourmet y funcionales de alto valor, extendiendo su vida útil y abriendo nuevas ventanas de comercialización.
Desde INDAP Biobío, el jefe de Operaciones, César Hidalgo, explicó: «Estamos analizando cómo nuestros instrumentos y programas pueden ser útiles para que nuestros usuarios realicen pilotajes de productos y reciban asesoría en las distintas etapas del proceso de desarrollo de un agroprocesado. Esto incluye desde la elaboración del producto y el desarrollo de un buen packaging. Conocer de primera fuente la capacidad del CeTA y la experiencia previa trabajando con pequeños agricultores es el punto de partida para evaluar esas opciones«.






































